Durmiendo con el enemigo

¿Sabe usted quién es su vecino?, ¿está usted enterado de quienes son las personas con las que cotidianamente se cruza en la acera, más allá de la puerta de su casa?… El egoísmo, el miedo y la indiferencia cotidiana nos empuja a ignorarnos mutuamente con nuestros vecinos, a evitar cualquier tipo de contacto que pueda poner en riesgo nuestra intimidad, las ciudades son cada vez más inseguras y evitar el contacto a toda costa con quienes compartimos muros y calles podría derivar en un arma de doble filo.

El pasado fin de semana en diferentes ciudades de México y algunas otras del extranjero, miles de compatriotas marcharon hacia la sede local de su gobierno para exigir a nuestros administradores políticos que de una vez por todas se termine esta descerebrada ola de violencia, “si no pueden que se vayan” decían las gargantas de los participantes hartos de los asesinatos, violaciones, robos y secuestros que en los últimos meses se han recrudecido y que hasta hoy han dejado una cifra de más de dos mil muertos sólo en lo que llevamos del año, según datos extra oficiales.

Es irremediable que este tipo de eventos sean politizados por lideres oportunistas que ofrecen resultados demagógicos, aun cuando es evidente que el encono desciende de las esferas más altas de nuestra sociedad, la impunidad es el cáncer que poco ha poco ha minado a las instituciones de nuestro país, las patadotas bajo la mesa han terminado por erosionar las relaciones de gobierno en todos los niveles… La polarización ideológica se ha encargado también de dividirnos como sociedad: ¿a favor o en contra de la vida?, ¿a favor o en contra del aborto?, ¿a favor o en contra de la pena de muerte?, problemas de fondo de los cuales solo se nos permite ver la confusa “natita”.

La película “La Zona” (México, Rodrigo Plá) estrenada el año pasado, nos narra la historia de una fortificación residencial, tan grande que dentro de ella hay bosques, campos de golf exclusivos para personas con alto poder adquisitivo, viven enclaustrados dentro de una enorme muralla en la cual tiene puestas todas sus esperanzas para evitar que su microcosmos se “contamine” con criminalidad y violencia. En una entrevista reciente el director reveló que cuando buscaba locaciones para su filme, sorprendentemente encontró el lugar ideal para hacerlo pues ya existía en Santa Fe, al sur de la ciudad de México, originalmente Plá había ubicado su historia en el hipotético futuro próximo.

Durante la llamada “guerra frontal contra el crimen organizado” se han expropiado diferentes predios por parte del Gobierno federal y local con operativos espectacularmente performanceros, en los cuales dicho sea de paso, casi nunca se logra capturar a algún sospechoso. Llama la atención que las declaraciones de los vecinos coinciden en que jamás se imaginaron que sus vecinos fuesen delincuentes y que los terrenos se utilizaran con fines ilícitos; pero es precisamente la indiferencia y el desconocimiento de quienes nos rodean lo que facilita las operaciones ilegales, aunado a ello dichas casa de seguridad han sido adaptadas para lograr un mayor efecto de discreción, como emparedar de acero la habitación donde se mantiene a los cautivos para evitar ruidos que pueden despertar sospechas, como se descubrió recientemente en una casa de la delegación Coyoacán.

La semana pasada Televisa criticó a las redes sociales (omitiendo mañosamente a la suya) como fuente de información a la que recurren los delincuentes para elegir a sus próximas víctimas, también es cierto que continúan los casos de fraude y sabotaje informático, sin embargo por otro lado la Internet se ha convertido en una gran herramienta para combatir a la impunidad y a la delincuencia; el website de la Procuraduría General de la Republica, por ejemplo, permite hacer denuncias anónimas de una manera sencilla, rápida y segura, conservando el anonimato con la intención de “facilitar el acceso de la ciudadanía” con las “instancias sustantivas de la dependencia, responsables de la atención a las denuncias”, según dicen las autoridades.

Buscador de criminales es una página que nos da la oportunidad de acceder a la base de datos de la policía norteamericana para verificar si nuestros vecinos o incluso nosotros mismos contamos con antecedentes penales en la Unión Americana, el web site detalla incluso los delitos que se nos imputan, de ese modo todo mundo vigila a todo el mundo en una espacie de “ventana indiscreta” tipo Alfred Hitchcock, cuestión sólo de teclear nombre y apellido para que nos despliegue la información requerida… Nos estamos volviendo paranoicos, el avispero esta alborotado, la esperanza muere al ultimo: me gustaría creer que en el corazón del país brilla una tenue oportunidad.

About Koyote Lagañas

Licántropo rabioso, onanista impúdico y vouyerista, nihilista introspectivo, hiperquinetico distimico, sobreviviente lunático de cráteres espirituales… Aullador afónico color morado, carnívoro onírico selenita.