Maestros del horror italiano en Macabro 2013: De la literatura al cine (Parte 1)

CozziBava

Durante el recién terminado Macabro, Festival Internacional de Horror de la Ciudad de México, pudimos disfrutar de una retrospectiva al giallo con la presencia de Lamberto Bava y Luigi Cozzi. El Giallo es un género de horror italiano que particularmente está basado en atmósferas obscuras, misterio y crímenes que desembocan en asesinatos despiadados. Vale la pena hacer una revisión a este género para dimensionar su importancia, y así explorar la influencia en la producción fílmica y literaria. En la retrospectiva pudimos disfrutar algunas de las películas de ambos directores. En esta primera parte presentamos una sección de lo que nos compartió Luiggi Cozzi en conferencia, que en realidad fue una charla de café muy agradable. Intentaremos ser lo más detallado posible, ya que mucho de lo que este director comentó es parte de una memoria llena de los mejores recuerdos compartidos con Mario y Lamberto Bava, además del genial Dario Argento. Desde luego no es una transcripción pero sí la enunciación de lo que pudimos escuchar en italiano e inglés. Agregamos entre paréntesis la información que creímos prudente mencionar para hacer más entendible el discurso.

Conferencia de Luiggi Cozz en Macabro

Ante un público pequeño y lleno de admiradores, el maestro Luiggi Cozzi recordó que, en sus inicios, el género Giallo se debe al color amarillo de las publicaciones surgidas a partir de la propuesta de un publicista en los años 20. La idea era identificar esta literatura de misterio, y al mismo tiempo diferenciarla de otras colecciones que abordaban tramas policiacas y de detectives (como son el noir y al hardboiled). Al darse cuenta las casas editoriales de que el color de estas publicaciones de misterio, basadas en los trabajos como el de Edgar Wallas y el de Agatha Cristhie, se hacían más atractivas al público decidieron imitarlas, por lo que el término giallo –amarillo en italiano- se volvió muy popular.

cozzi1Todavía en Italia pueden encontrarse estas publicaciones de formato giallo tratando sobre los mismos temas y con el mismo color de pasta. Cozzi también nos contó que en su participación en el festival FANTASPOA (Festival Internacional de Cine Fantástica de Porto Alegre, Brasil), en mayo del año pasado, se encontró con que en Brasil también existen estas publicaciones al estilo Giallo, con autores de misterio como Agatha Christie.

El giallo, como fenómeno del cine italiano y de la literatura, comenzó en los años 30 en la época fascista de la dictadura Mussolini, durante esa época se dio el primer filme de giallo pero más apegado al género negro. Entre los años 30 y 40 se hizo al menos una veintena de películas de este corte de misterio y asesinatos, basada en estas publicaciones; de este modo la crítica italiana empezó a referirse a ellas como películas de género giallo.

A pesar de que el público aceptaba el giallo en la época de Mussolini, este tipo de literatura fue censurado por ser incompatible con las ideas del fascismo de perfección y orden. El giallo pudo retomarse hasta que el fascismo cayó. Durante ese tiempo, el cine se apegaba más a temas de comedias locales y romanticismo. Los primeros intentos de retornar el giallo se dieron en la literatura, con la propuesta de la casa editorial Mondadori que contaba con escritores como Sergio Donati y Sergio Leone (los cuales participaban en la realización de películas western). Sin embargo, en esta época la editoriales se dieron cuenta que los italianos no gustaban de leer el giallo escrito por italianos, así que se recurría a la traducción de escritores extranjeros más reconocidos. Fue hasta los 60, gracias al editor Giorgio Scerbanenco, que se empezó a escribir un tipo de giallo más “duro” y así fue como hubo aceptación del giallo escrito por italianos por parte de los editores y por el público lector.

Para Cozzi, hay dos películas que pueden considerarse como las primeras aproximaciones claras a este género. La primera, Il roccetto (Lipstick) realizada en 1960 por Damiano Damiani (quien por cierto murió en marzo de este año). La segunda película, es Un maledetto imbrogli, que a juicio de Cozzi es la obra maestra de Pietro Germi, quien también hizo Divorzio all´italiana. Lo curioso de ambas películas es que precisamente Germi encarna al detective. Según Cozzi, estos giallos eran más realistas que los realizados por Edgar Wallace, que en esa época estaba de moda.

Cozzi recordó que el padre del presente Lamberto Bava, Mario Bava, fue el primero en hacer una película plenamente identificable como giallo, La ragazza che sapeva troppo (La chica que sabía demasiado, 1963) la cual se mezclaba con comedia. Esta película marca el estilo del giallo italiano como género cinematográfico con presencia de asesinos extraños, colores extraños, personajes diferentes, así como la ausencia de la figura del detective o la policía como la clave para resolver el misterio, señala Cozzi. Esta fue una manera de hacer cine muy diferente al presentado por Germi. En esta película la chica debe resolver el misterio y saber quién es el asesino. Mario Bava, nos dice Cozzi, era un maestro de la fotografía y en esta película mostró los mejores lugares de Roma, pero de una forma más obscura, de otra manera, en otra luz. Éste es el punto de partida del giallo italiano en la visión de Mario Bava.

Mario Bava hizo después Sei donne per l’assassino (1964), también conocida como Blood and black lace. Filmó una escena igual a La ragazza che sapevacozzi2 troppo pero en color, de tal modo que experimentó con la luz; los propios colores que le daban otra intensidad a la historia, creando sobre los colores naturales una historia de misterio, un thriller sobre un asesino, un asesino psicópata. De tal modo que a partir de esta película asentó la fórmula básica del cine giallo donde mujeres hermosas son perseguidas por psicópatas asesinos. Desde entonces, esta fórmula se ha repetido una y otra vez y otra vez, señala Cozzi.

Intermezzo: Algunos datos importantes sobre el Giallo

Si bien este género es conocido por los cinéfilos del horror, es importante recordar que debe su inspiración a las publicaciones italianas de Giallo Mondadori, que tienen una estética bien definida, comenzando por el color amarillo de las portadas, la baja calidad de la pulpa del papel y el pegamento amarillo con que están pegadas las hojas. Todo ello recuerda a las Pulp estadounidenses, accesibles a todo público por su bajo costo. Es esta misma estética la que permitió crear un mundo de literatura “barata” –por así decirlo- cuyos temas permitían el uso de todo tipo de recursos argumentales, aunque con tramas sencillas y mórbidas que incitaban a una lectura de bolsillo morbosa.

Podemos decir en cuanto al formato el Giallo italiano, y más específicamente I Libri Gialli de Mondadori, es el equivalente y sucesor de las dime novels o penny dreadfuls del finales del siglo XIX y los pulp magazines norteamericanos de principios del XX y la Série Noire de Gallimard francesa. Pero más allá del costo en un dime o un penny, la pulpa del papel o el color de las pastas, estos formatos al alcance de la mano por un mínimo costo abordaban los más variados temas ficcionales. Se trataba de novelas cortas confeccionadas de las líneas de la novela policial y misterio de mediados y finales del siglo XIX, empezando por Edgar Allan Poe hasta Agatha Cristhie, y siguiendo con la novela negra de principios del siglo XX. Habrá que puntualizar que el Giallo Mondadori en un principio consistió en una adaptación y traducción de algunas de las novelas a la novela gráfica creadas en Estados Unidos, Francia, Alemania e Inglaterra, no obstante, poco a poco fue llenándose de identidad propia hasta descubrirse en el celuloide. Mientras que Estados Unidos estaba más abierto a la novela gráfica policiaca, a la novela negra, apertura que también correspondía al Western o al Sci-Fi, el estilo italiano se complacía con la gráfica del género negro, el policial y de misterio logrando características inigualables que el ámbito cineasta consolidó en tramas compuestas por relatos pasionales, escenas pornográficas, conflictos escabrosos, muchas veces ambientados en barrios citadinos sórdidos cuya directriz argumental consistía en resolver crímenes, asesinatos violentos. En cuanto a la particularidad del cine, el Giallo se separa de la figura detectivesca, y ésta es asumida por algún personaje angular de la trama o bien por el propio espectador que sin el mayor cliché de la expresión, efectivamente está al filo de la butaca.

About Tornado Intempestivo

He trabajado en una aeronave en el fondo del mar, por lo que también sé lo que es vender pescados a la orilla de un río. A veces soy la modelo perfecta que se mira en el espejo diciendo -obviamente al espejo- que la convención de la memoria es un espejo lleno de pasta de dientes. También he escrito mis más grandes líneas en el cielo usando a la luna como pretexto para no dormir y beber vino toda la noche –de cualquier modo la luna es una pelota llena de vino, sólo hay que exprimirla tantito-. Por cierto, no me dedico a los hongos, pero he dedicado gran parte de mi vida a ellos; por ello me considero experta, que no es lo mismo que profesional. He sido desde jala-cables, barrendera, lava loza, hasta amaestradora de leones y de otros animales y parásitos. Desde ojera hasta sordera, y de silencio a alta voz. De adorno hasta gran productora de adornos. También he sido una mujer cosmopolita, pero lo que más me gusta de esto es el cosmos. Aún escribo, camino, sueño y respiro mi vida; por eso, los próximos años me dedicaré a caminar entre la orilla del abismo y la gran pradera, en donde juegan otros, se divierten y asolean, mientras escribo sobre la industria de las pornostars y los playboys.