Orquesta Pasatono en el Teatro de la Ciudad

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Mi disco favorito del 2014 es Maroma de Orquesta Pasatono –estridente, disfrutable, música ligeramente agridulce de una agrupación con tases tradicionales de Oaxaca, México. Canciones basadas en la música que se teca en los circos que viajan en el México rural. En su mayoría un CD que suena como el soundtrack de una película de Fellini que nunca realizó pero que debería haber hecho.

David Lang, Premio Pullitzer de la Música 2008

 

 

Nutrida con resonancias indígenas oaxaqueñas y cadencias mestizas en las que lo mismo suena la mazurka que el danzón o el jazz, la agrupación Pasatono Orquestahace una síntesis de la música mixteca y da origen a una propuesta que une extremos: lo rural con lo urbano, lo antiguo con lo contemporáneo, lo local con lo global.

Esta banda, que le ha cantado lo mismo a la tristeza que al amor desde hace 17 años, hará el sábado 21 de marzo, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris del Sistema de Teatros de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, un homenaje a la Maroma, tradición del circo mixteco con raíces en la época prehispánica.

La Maroma tiene lugar en descampados, atrios y solares durante las fiestas de los pueblos. Es un acto circense nocturno en el que no se incluye carpa ni animales, y en la cual el protagonista central es el payaso, personaje que dirige la función a través de poesía, prestidigitación, acrobacia e intermedios cómicos.

Para conocer y entender el universo musical de esta tradición, Pasatono visitó a viejos músicos y maromeros por toda la región de la Mixteca en los estados de Guerrero, Oaxaca y Puebla. Bajo la dirección del compositor e intérprete del bajo quinto, Rubén Luengas, la agrupación hizo una interpretación personal de estas melodías circenses que quedó plasmada en Maroma, su más reciente producción discográfica.

En este trabajo se expresa el sentimiento de la herencia de las armonías antiguas con arreglos y versiones que incluyen presencias musicales de esa región, como el viejo jazz dixieland; los ritmos africanos, a través del danzón y la rumba; los ritmos húngaros tras las caravanas de gitanos que llevaban cine a los pueblos, y la música tradicional de esta zona, que aglutina melodías de distintos orígenes y épocas, como la chilena, además de sonidos europeos como la polka, el pasodoble, la marcha y la mazurka.

Todas estas manifestaciones han sido compartidas a través de la tradición oral, y en la actualidad permiten el diálogo multicultural. Sin embargo, las orquestas tradicionales en la mixteca están casi extintas o han sido transformadas drásticamente.

Pasatono Orquesta, que con su nombre hace honor a la manera en que los viejos músicos mixtecos llamaban al diapasón del violín o del bajo, pretende dar continuidad al uso de instrumentos emblemáticos para la región y que están en riesgo de desaparecer, como es el caso del bajo quinto, instrumento de cuerda de mayores dimensiones que una guitarra, con cinco pares de cuerdas de metal que funcionan como dos instrumentos en uno: El primero con función de bajo, y otro con acompañamiento armónico y contrapuntístico.

La formación instrumental de las bandas en la Mixteca a finales del siglo XIX y hasta mitad del XX era como hoy en día es la de Pasatono Orquesta: instrumentos de cuerda, aliento madera, aliento metal y percusiones; esto es, violines, contrabajo, bajo quinto, banjo, clarinete y trompeta, así como la participación de un barítono o trombón.

Desde su creación como un incipiente proyecto a cargo de los etnomusicólogos Rubén Luengas, Patricia García y Edgar Serralde, Pasatono se dedicó a la investigación, ejecución, composición y difusión de la cultura musical mixteca. Tras una travesía de años por Guerrero, Puebla, Oaxaca y la comunidad trasnacional mixteca, esta iniciativa se ha nutrido de los custodios de la música del pueblo de las nubes, “tesoros vivientes” como lauderos, bajistas, banjistas, violinistas y compositores poseedores de un gran conocimiento.

“Pasatono se resiste a dejar en el olvido los sonidos con los que nuestros abuelos forjaron los pueblos, las músicas que alegraron los fandangos, los instrumentos que enterraron a nuestros muertos y los cantos con los que nacimos, y como mixtecos de hoy estamos seguros que nuestro origen es nuestro destino”, dice Luengas, también laudero e investigador.

Fue hasta 2008 que se conformó Pasatono Orquesta, un ensamble que evoca ese sonido que hace décadas fue regocijo de comensales en bodas, o de paseantes en tardes de serenata en los kioskos de las plazas públicas donde se escuchaba la música de bandas como la Orquesta de Don Fernando Salazar, de Tezoatlán de Segura y Luna; la Beethoven Orquesta, de Coicoyán de las Flores, o la de Don Rafael Angulo y la del maestro Pimentel, en Tlaxiaco.

Pasatono Orquesta se ha presentado en el Lincoln Center en Nueva York, el Kennedy Center en Washington, DC, el Getty Museum de Los Ángeles, el Centro Nacional de las Artes en la Ciudad de México, o en la Biblioteca Henestrosa en Oaxaca. Pero nunca ha dejado los fandangos en la comunidad de El Jicaral, Coicoyán de las Flores, o Yucuquimi de Ocampo, en su natal Oaxaca.

Recientemente el grupo concluyó una gira por la ruta mixteca de Estados Unidos con el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores, presentándose en Chicago, Los Ángeles, Nueva York y Washington.

Esta agrupación está integrada por Luengas en el bajo quinto y voz; Patricia García López, en el violín obligatto; Édgar Serralde, en voz y jarana; Verónica Acevedo, en el violín segundo; Jorge Martínez Jiménez, en el clarinete; Sergio Martínez, en el contrabajo; Pablo Márquez en percusiones y Onésimo García en la trompeta.

Además de Maroma, Pasatono ha grabado otros discos como La Tiricia, Tonos de nube y Yaa sii. Su música ha formado parte de filmes como Esta canción de amor es para Fátima, La carta, Música para después de dormir, Tiricia o cómo curar la tristeza, Qué sueñan las cabras, La vida inmune y Los zapatos de Zapata.

En su presentación en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, Pasatono Orquesta contará con la participación, a manera de performance, del payaso y maromero tradicional Alfonso Jiménez, de la Maroma de San Miguel Amatitlán, Oaxaca; así como de Charlotte Pescayre, alambrista franco-mexicana quien simboliza la aportación europea de las artes circenses a la Maroma.

Y es que para Pasatono Orquesta la vida es como la Maroma, en la que el hombre es un payaso que camina por la cuerda floja y si cae, se levanta para seguir andando a pesar de su dolor.  Pero también en la Maroma hay caídas mortales, como aquellas desde la altura del trapecio, donde se cree que todo se domina.

Pasatono Orquesta se presentará el sábado 21 de marzo, a las 19:00 horas, en elTeatro de la Ciudad Esperanza Iris (Donceles 36, Centro Histórico, cerca del Metro Allende). Boletos en taquilla y en el sistema Ticketmaster. Localidades: 200 y 150 pesos. 50% de descuento a estudiantes, maestros, militares, trabajadores de gobierno e INAPAM.

About soyAire

Yo: literata, mi alter ego: fotógrafa. Veamos en que punto las dos se juntan y el universo explota.