Todo el mundo cree que sabe… hasta los que hacen la tele

Por medio del blog del Nahual me enteré de que en México se ha estrenado un nuevo programa de concursos,en el que se ponen a prueba los conocimientos generales de los contendientes, comparandolos con los de un nino de primaria. Este bonito programa se llama “Todo el mundo cree que sabe” (estoy segura de que la ironia es involuntaria).

En realidad, esto no es nada del otro mundo. El formato del show es mundialmente famoso, sobre todo gracias a un video viral de una chica que no sabe que existe un país llamado “Hungry”. “Are you smarter than a 5th grade?” es, en otros países, completamente inofensivo y hasta exitoso, ¿por que en Mexico esta causando urticaria? (o al menos al Nahual).

Simple: la señora Elba Esther Gordillo, lider del SNTE (sirva esto de breviario: la palabra “lideresa” no existe), se ha adherido al programa y ha felicitado a su casa productora (Televisa) por lo que parece ser una iniciativa brillante en lo que refiere a promocion de la cultura. Ademas, segun lo ha comentado Mr. Azcarraga Jr, la intencion del chow es tambien enaltecer la labor de los maestros mexicanos.Yo soy maestra y no me siento enaltecida, y tampoco creo que el programa le dé gran cosa a nuestra poblacion iletrada, pero tampoco satanizaré el formato de la emisión, pues en realidad no es malo. Lo que sucede en realidad es que es una total falta de respeto, una absoluta burla, que nos presenten un producto cuyas intenciones son meramente comerciales y además nos digan que va a contribuir a solucionar uno de los más graves problemas de nuestro país. Digo, aquí cabría preguntarse: ¿saber menos que un niño de quinto grado será realmente el problema? ¿En qué sentido esto ayuda al sistema educativo nacional? Cuál es el verdadero problema del magisterio mexicano?

No pretendo decir que tengo la respuesta a las preguntas anteriores, pero dejo aquí algunas de mis intuiciones. En primer lugar, he comprobado que los mexicanos sabemos más que un niño de quinto grado -y más que la gente de otros países-. Pero eso sólo incluye a aquéllos que hemos tenido acceso a la educación. No somos todos, evidentemente. ¿Será que ahora la buena obra del día es presentar a través de la televisión la fantasía de un salón de clases para aquéllos que nunca lo conocieron?

Ahora, ¿qué beneficio reporta eso al sistema educativo nacional? Ninguno, evidentemente. Se supone que los que ya saben aprendan o ¿que los que no saben se den cuenta de ello? No lo entiendo: quizá sea corta de miras, pero para mí es sólo otro programa, no un cambio sustancial -mucho menos el que se necesita-. Eso sí, debe estar lleno de promocionales.

La señora Gordillo debería dejar de halagar a los que hacen algo por los profesores y hacer algo ella misma. Se supone que es su trabajo. Yo, en lo personal,no necesito un programa de televisión. Los maestros en este país tienen miles de problemas, pero creo que la solución de todos es simple: sólo necesitan condiciones dignas de trabajo. Quizá no parezca, pero ser profesor es un trabajo difícil si se hace bien: implica preparar clases, conocer a los alumnos, diseñar actividades, actualizarse constantemente, crear material didáctico, calificar, dar seguimiento a cada estudiante…Si pensamos en las condiciones en las que los profesores de este país se ven obligados a desempeñar su labor, es decir, con un salario indgno, con jornadas extenuantes, con sindicatos charros, con mínimas prestaciones… Quién puede culparlos por hacer el menor esfuerzo? Al final del día, ellos obtienen del gobierno y de la sociedad la mínima retribución (yo a[un recuerdo el trauma que le produje a mis padrs cuando decidí ser maestra: me dijeron que todo el dinero invertido en mi educación había sido un desperdicio… y yo que creía que estaba cambiando al país…).

En fin: “Todo el mundo cree que sabe” es entretenimiento sano para toda la familia. Siempre y cuando esa familia viva en condiciones dignas e igualitarias. Si no, sólo es otro negocio televisivo y otra burla del sistema en el rostro tristemente atontado de la “gran familia mexicana”.

About Nora De la Cruz

Lectora.