“Asomarse al interior femenino puede ser letal”: Patricia Esteban Erlés y su Casa de Muñecas

erles_2Un libro inquietante siempre genera dudas: uno quiere saber sobre su antes y su durante, quiere conocerlo más. Afortunadamente, tuvimos la oportunidad de plantearle nuestras preguntas a Patricia Esteban Erlés, la autora de la colección de microficciones Casa de Muñecas, publicada por la editorial Páginas de Espuma.

 

Fábrica de Mitos: ¿Cómo surge la idea y cómo fue el proceso creativo del libro?

Patricia Esteban Erlés: La idea surgió a partir de una especie de reto personal. Me propuse escribir microcuentos a partir de fotografías que me gustaban, desenterrar la historia que me parecía que estaba oculta detrás de las imágenes. El desafío diario de contar una historia comprimida fue tomando forma, empecé a colgar aquellos bocetos iniciales en Facebook y mis contactos iban dejando comentarios con sus impresiones. Muchas de las fotos pertenecían al mundo de la moda y el aire de muñeca de muchas de las modelos, la escenografía, el maquillaje, la pose, el vestuario, hicieron que la mayor parte de los relatos resultantes tuvieran el eje temático en común que ayudó a que el libro estuviera protagonizado por estos juguetes extraños, asociados a lo femenino. En el camino, en pleno proceso, apareció Sara Morante, amiga de unos amigos, cuyos dibujos me encantaban. Descubrimos a través de Facebook que teníamos una sintonía creativa y decidimos que el proyecto se convirtiera en libro ilustrado. Sara fue determinante en la belleza plástica del conjunto y aunque en principio no estaba previsto que el texto se completara con imágenes, ahora no puedo imaginar el libro sin ellas.
Me gusta mucho que Casa de Muñecas se fuera creando a expensas de mi control. Creo que es un proyecto muy vivo, cambiante, que ha ido encontrando poco a poco su fisonomía propia. Ha sido una aventura continua desde el germen inicial al colofón. Se ha mimado cada detalle, en la selección de relatos, cien, en la documentación acerca del universo de las muñecas, la extraña relación de éstas con la mujer, la niña a la que empiezan a dar lecciones. Hemos disfrutado mucho dándole forma, conjugando obsesiones comunes de Sara con las mías, introduciendo guiños a referencias culturales como el cine, los cuentos infantiles, la moda, etcétera, que están muy presentes en cada página.
FM:  La relación implícita con Ibsen, ¿fue deliberada? ¿Acompaña al libro o le estorba?
PEE: La verdad es que es una referencia casual, porque él encontró primero el título pero siempre supe que este libro debería llamarse así. El pobre Ibsen ya no podía protestar, así que nos aprovechamos de esa circunstancia. Creo que sin pretenderlo acompaña al libro, lo ilumina con ese mensaje tan subversivo que encierra su obra de teatro, para el tiempo en que fue escrita. Nora es una muñeca que consigue ponerse en movimiento, huir de todos sus condicionantes y de esas obligaciones, muchas veces afectivas, que la retienen entre las cuatro paredes de esa mansión falsamente acogedora. Muchos de los personajes femeninos de nuestro libro también se sienten atrapados en un entorno doméstico más inquietante que amable.
FM:  Hay un interés evidente por lo siniestro femenino, ¿por qué?
PEE: Creo que la vida de cualquier mujer encierra misterios, episodios inquietantes, secretos que suelen guardarse en casa y que resultan muy literarios. Asomarse al interior femenino puede ser letal, desde la infancia a la edad adulta aprendemos a guardar en el cajón aquellos aspectos menos luminosos de nosotras mismas. En el libro quizás ponemos el acento en esas cuestiones relacionadas con la propia forma de estar en el mundo, la construcción de la personalidad, los miedos, la obsesión por el físico, la falta de comunicación con el otro,sea éste la madre, la pareja, la amiga del alma… El lado oscuro de una mujer tiene un encanto al que no hemos podido resistirnos.
FM: En el principio, aparece una nota de agradecimiento a Facebook, “por lo mucho que le debe el libro”, ¿nos puede explicar por qué? Como escritora contemporánea, ¿consideró los nuevos soportes y las nuevas formas de percepción durante la creación de esta obra?
– El libro echó a andar en Facebook, que resultó ser un banco de pruebas a tiempo real, un termómetro que revelaba en directo qué relatos interesaban más a mis contactos y que fue haciendo una pequeña colección de lectores sobre la marcha. Conocí a la ilustradora, autora 2 del libro, gracias a esta red social. Creo que las nuevas tecnologías conllevan formas inéditas de abrirse al proceso creativo, te permiten establecer contacto con otros autores de diferentes disciplinas a una velocidad meteórica, plantean un mundo más abierto e intuitivo en las relaciones de escritores, ilustradores, fotógrafos, editores… Por todo ello, bienvenidas sean.

About Nora De la Cruz

Lectora.