Breve entrevista a Eugenia Rico

Es un jueves por la mañana y voy apresurado porque creo que voy a llegar tarde. Yo siempre creo que voy retrasado a todos lados y casi siempre voy temprano. Esta vez no es la excepción. Un poco alterado, subo las escaleras del hotel donde se hospeda Eugenia Rico y me adentro en el vestíbulo. Es un lugar un tanto ruidoso, demasiado bien iluminado para mi gusto. El sol que penetra por los ventanales hace que me dé calor aunque no esté bajo él. Tomo asiento mientras espero a que baje Eugenia de su habitación. No espero mucho. Ella aparece por detrás mío y nos presentan. Es alta y acerca su silla a la mía. También comparte mi opinión sobre lo ruidoso del lugar.

La entrevista empieza. Hablamos sobre su más reciente libro, El fin de la raza blanca, que, a diferencia de su demás obra, es un libro de cuentos y no una novela. Yo, teniendo cierta fascinación por la Guerra Civil Española, me empecino en hablar del tema pues creo haberlo encontrado en sus cuentos. Eugenia me ve un poco con rareza, pues ella apenas tenía tres años cuando cayó el franquismo, pero me concede el placer y empieza a hablarme de la tradición oral de su familia. En efecto, un cuento suyo está basado en la oralidad de las historias que ella escuchó de chica en su pueblo natal en España sobre el franquismo y la Guerra Civil Española. Pero lo importante para ella es la transmisión de historias por medio de la oralidad y el franquismo le llega de historias contadas por su familia, de boca en boca. Son historias de pueblo, historias viejas de represión. Y eso permea en su obra.

Empieza entonces a contarme aquella historia suya donde, de niña, le leían Las mil y una noches. Aprovecho para preguntarle sobre sus influencias, además de ésta (que permea de alguna forma en el cuento que le da título a su libro). Menciona a autores como Chejov, Dostoievski, los clásicos Cortázar y Borges y otros latinoamericanos. Siempre parece que preguntar sobre las influencias es una buena pregunta, pero uno siempre quiere zafarse de ella lo más rápido posible; después de todo, queremos hablar de Eugenia.

Le comento que en su libro encuentro varios temas recurrentes. Uno de ellos es la violencia. Eugenia me ve con mirada cómplice y me afirma lo que yo pensaba: El fin de la raza blanca es un libro sobre la violencia y sus diferentes modalidades. Ella se mezcla con el autoritarismo, las relaciones amorosas, el erotismo, la guerra y siempre tiene maneras distintas de expresarse. Desde la forma más pasiva de violencia, donde sólo se quiere desacreditar a la otra persona, hasta lo más brutal como la ejecución de un guerrillero o la violación de un infante. La violencia va de la mano con el autoritarismo y los juegos de poder y cada cuento es una forma distinta de verlo.

Sólo hay dos cuentos que, a mi parecer, no llevan dichos elementos como eje central. Si bien los tienen o los manejan, no se forman alrededor de ellos. Entonces le pregunto a Eugenia sobre ellos: “La chaqueta” y “La sala de espera”. El primero, la historia de una mujer y una chaqueta que le ha comprado a su novio; el segundo, la fantasía de maternidad de una mujer. En efecto, me vuelve a ver con mirada cómplice y dice que es cierto, esos dos cuentos son distintos a los demás. Especialmente el primero, me comenta, es bastante personal. Yo le creo. El cuento, a pesar de ser corto, tiene una carga emocional en sus líneas que es difícil pasarla desapercibida. Son dos cuentos que están cargados de feminidad, de sentimiento y de introspección. Son cuentos de amor y de la vida.

Pero hay unidad en el libro, le comento a Eugenia. Es un libro que se lee como uno de cuentos latinoamericanos, no españoles. Eugenia me dice que le halaga la comparación. Los elementos ahí se encuentran: historias de pueblos, guerras y guerrillas, historias que vienen de la tradición oral, de la marginación, la violencia. Además, en su estilo, puede verse una innegable influencia de Cortázar y otros autores latinoamericanos.

La entrevista sigue su curso pero, por desgracia, nos indican que se nos ha acabado el tiempo justo cuando estamos por hablar de uno de sus temas predilectos, los mitos urbanos. Una verdadera lástima, porque valdría la pena escucharle a Eugenia su opinión sobre las leyendas urbanas. Ambos nos paramos y despedimos como buenos amigos, quedándonos con ganas de platicar sin tantas prisas y en un lugar más acogedor.

El fin de la raza blanca
Eugenia Rico
Ed. Páginas de espuma

About Andrés Borchácalas

Andrés Borchácalas lee más de lo que escribe. Lo prefiere a escribir, pero también gusta de compartir sus experiencias de vida y lectura en forma escrita. También divaga más de lo que escribe aunque escribe más de lo que fotografía. Gusta de escuchar las conversaciones ajenas.