Cafeses Frios

Cafeses Frios ¿Te has preguntado por qué sigues comprando café para dos?, ¿te has dado cuenta cómo uno de ellos casi siempre se queda mudo, tenue como el Mar Muerto y con una delgada nata en la superficie?, ¿te has dado cuenta que lo sigues pidiendo con leche tal y cómo le gustaba a él?

Una concha, una dona de moka y tres bolillos: dos para la cena y uno para su torta de mañana… Sigues enfrascada en la misma rutina, en el mismo hábito vespertino: seis de la tarde, luego de la comedia salir al spinning, a la siete de la noche sudorosa y tibia salir corriendo y de regreso comprar jamón y queso además del pan y los “dos cafeses” como solía solicitar el ahora ausente.

A las ocho más o menos ya estabas terminando de preparar la cena, menú variado y al azar: huevos con frijoles, huevos con arroz, huevos con jamón, estrellados, rancheros, ahogados, con jitomate, tibios, duros… Luego invariablemente revolcarse en el sillón que está frente a la tele de la sala, ¿recuerdas cómo se confundían tus gemidos con la voz gangosa y “güagüarona” de López Doriga dando los últimos detalles del bombazo en el metro?

¿Para qué sigues comprando dos “cafeses” si sólo el sábado por la noche cuando viene por Claudita se bebe tras tu lastimera insistencia un par de sorbitos? “Mañana en la noche te traigo a Claudita”, te dice a manera de despedida-evasión y tú le sigues sonriendo como lela añorando un abrazo “desos” arrimados que tanto te gustan, ¿te has dado cuenta?

¿Por qué te quedas llorando si hoy es día de “fiebre de sábado por la noche” o por lo menos eso era lo que solías decirme hace unos meses antes de que te pidieran el divorcio?, la neta es que sí estás bastante pendeja pues ya no sabes si lloras por los “cafeses” frios o por tu hija, pues cada vez se alejan más… Ya no sabes si lloras porque jamás regresará tu ex o porque todavía falta un largo día para el lunes cuando justo a las seis de la tarde te irás a pedalear con tu instructor de spinning otra vez.

Imagen cafe au lait de xb3
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About Koyote Lagañas

Licántropo rabioso, onanista impúdico y vouyerista, nihilista introspectivo, hiperquinetico distimico, sobreviviente lunático de cráteres espirituales… Aullador afónico color morado, carnívoro onírico selenita.