Clase taxista (entrevista con Héctor Carreto)


En toda ciudad / que por primera vez visito / veo Troya /y tras sus muros siempre busco el  botín: / la lanza de Héctor / el dardo de Paris /o las pulseras de Helena. / A veces regreso a casa con un cenicero.

Héctor Carreto, Troya revisitada

Una vez más me vi en condiciones de entrevistar a un escritor: Héctor Carreto. El motivo principal de la entrevista fue su libro Clase turista (Posdata editores, 2012), un libro de poemas de viajes muy interesante. Y así, como el poemario trata sobre viajes, obviamente lo más lógico fue realizar la entrevista durante un viaje, así que nos subimos a un taxi y en el camino del punto A (conocido) al B (desconocido) fui haciendo notas de una conversación gratificante.

Antes de la entrevista, el libro, antes del libro, Héctor Carreto. Él nació en la Ciudad de México en 1953 y estudió Letras Hispánicas en la UNAM. Actualmente es profesor de tiempo completo en la UACM de la carrera de Creación Literaria, donde imparte materias de poesía de varias épocas y lugares.

El libro, poemario de viajes, tomó su inspiración en viajes que él mismo realizó desde que tenía 15 años, aunque fueron escritos entre 2001 y 2007 (mayormente entre 2005 y 2006). Le pregunté al autor si había escrito los poemas desde los 15 años, cuando realizó los viajes, y su respuesta fue “a los 15 años no me interesaba la poesía, me interesaban el futbol y las muchachas”. Más creíble no podría haber sido.

Casi empezando la entrevista, le pregunté si se consideraba escritor (pregunta sumamente grosera, ahora que lo veo en retrospectiva, sin embargo, recibida con notable parsimonia) y me contestó que se consideraba poeta. Le ha entrado al ensayo pero más que nada y poco menos que a la poesía, le ha entrado a la minificción. En cuanto a la minificción, la perspectiva del poemario se torna más interesante.

Hay poemas en prosa en el libro como “Mona Lisa” y “Cambio de guardia”, poemas consecutivos de la sexta parte: “Propinas incluidas”; estos poemas en prosa tiene además la característica de contar una pequeña historia. Ahí es donde hay que meter la pregunta indiscreta, ¿poema o minificción? Carreto me contó una historia. En algún momento le hablaron y le pidieron permiso para editar, dentro de una antología de minificción, un poema en prosa suyo. En un momento pensó en decir que no, pero fue un momento posterior a su respuesta afirmativa, así que el poema está como espía entre minificciones. “Estos son textos de doble nacionalidad” dependiendo, a veces son minificciones y a veces poemas en prosa. “Lo importante es que el texto funciona” dijo él, y yo entiendo en esas pocas palabras muchas cosas. A fin de cuentas, por lo menos en este caso, el escudo heráldico no es importante, lo importante es que el mensaje sea transmitido y percibido, ¿no?

Ahora que hablo de pocas palabras, recuerdo que hay poemas como “Yo confieso” o “Cacería” –el primero y el último del libro, respectivamente- que sorprenden por su mínima extensión (dos versos en el primer caso y uno solo en el segundo) y esto me pareció muy curioso. Pregunté qué era lo que pasaba, si él tenía preferencia por cierta extensión en los textos o la minificción se cruzaba por ahí. “Cada poema tiene su exigencia” fue su respuesta. Él evalúa las posibilidades, decide si tal o cual historia da para más o para menos. Esta evaluación tiene que ver mucho con la manera en que él escribe sus poemas: primero forma el poema completo en su cabeza y sólo después de completarlo lo escribe, luego lo deja descansar para retocarlo después, luego lo deja descansar para retocarlo después… El proceso se convierte en una lenta decantación del poema.

Desafortunadamente la entrevista fue corta como el viaje del taxi, la ciudad no están grande cuando uno la necesita enorme, así que no pude preguntar todo lo que quería y tampoco puedo anotar todo lo que hablamos –es muy desafortunado que no puedo anotar la respuesta que me dio cuando le pregunté qué es la poesía para él; no me dio permiso de hacerlo.

Me gustaría volver a encontrar a ese Chuck Noland-Crusoe-Sindbad que es Héctor Carreto y preguntarle por qué orillas desiertas naufragarán sus versos ahora.

About El usuario-Sísifo Moderno

El usuario nació en la Ciudad de México en 1989, es casi egresado de la carrera de Lengua y Literatura Hispánicas en la FES Acatlán. Es el último aprendiz de Faderio, el diablo de Pancrode.