De la respetable Universidad Ibero Americana

El regocijo me inundó al leer el diario matutino y enterarme de lo sucedido en esta insigne institución con la visita de don Enrique Peña. Me causó mucha gracia porque antes de comprar el periódico escuchaba por la radio una entrevista al señor Pedro Joaquín Coldwell en donde explicaba, a grandes rasgos, que las agresiones recibidas fueron obra de estudiantes que no estudiaban, que no eran de la Ibero, y que con seguridad, eran jóvenes provocadores a sueldo financiados por el PRD. Bueno. Cuando leí el reporte del diario, y las noticias adyacentes a la nota principal, comencé a imaginar una nueva entrevista:

—Licenciados Coldwell y Videgaray, muchas gracias por aceptar esta entrevista. En este espacio radiofónico apreciamos altamente su presencia, sin embargo nos gustaría saber por qué si se convocó al licenciado Peña y aceptó, ustedes son los que se presentan.

—Bueno, bueno… ejem, ejem— los licenciados se revolvieron en sus sitios— verá usted, existen situaciones coyunturales en las agendas de todo buen candidato que, aun previniendo toda clase de obstáculos y vicisitudes tendientes al antagonismo cronológico, ya sea éste mecánico o digital, y al estructuralismo materialista que puede llegar a ser el mismo azar, no se pueden sortear sin que las circunstancias se vean repentinamente afectadas. Una situación así ocurrió hace escasas horas, misma que impidió que el licenciado Peña se presentara a su programa, y que ocasionó que lo cubriésemos nosotros precipitadamente… —contestó exhalando un resoplido final don PJC.

—Lo que ustedes quieren decir es que a EPN se le hizo bolas el atole, no pudo venir, y ustedes entraron al quite… ¿es correcto esto?

—Así es.

—Bien. Hablemos de la visita del candidato a la Universidad Ibero Americana…— mismo movedero de los licenciados, ya que habían indicado con claridad que no se tocara el tema y que se dirigiera el curso de la entrevista a la importancia de la conservación de los leones marinos en Baja California y al proyecto que para este fin impulsaría EPN— y nos preguntamos si el licenciado LV nos puede explicar el desaguisado que obligó al candidato a refugiarse en el baño…

—Con mucho gusto, y muchas gracias por permitirme aclarar lo que, a todas luces, los medios de comunicación han malinterpretado. El candidato EPN efectivamente se vio obligado a visitar el baño de la institución por cuestiones meramente biológicas derivadas del régimen alimenticio que sostiene…

— ¡Aaaahhh! Entonces le dieron ganas de hacer pipí…

—…y popó…— apuntó LV con aire docto sin darse mucha cuenta de lo que había dicho, por lo que PJC lo interrumpió ágil como un gamo.

— ¡Peeerrrrmíteme proseguir…! El supuesto “refugio” del candidato no fue tal, como lo ha publicado la prensa y se ha presentado en radio y televisión. En el mismo momento que el candidato estaba en el recinto sanitario— apuntó PJC enfatizando su argumento con golpes del dedo índice en la mesa— ocurrió un sismo que, por cuestiones de su seguridad y la de su equipo y escoltas, lo mantuvieron encerrado. El movimiento telúrico fue registrado en el sismógrafo que los escoltas del candidato…

—¿Sismo? ¿Dice que ocurrió un sismo?

—Así es. Un sismo muy ligero, pero fue suficiente para que dentro de los servicios sanitarios el equipo del candidato decidiera mantenerlo ahí, y que afuera los estudiantes perdieran el control y reinara el caos y el descontrol. Incluso podríamos afirmar que la población estudiantil fue víctima de un AHC…

— ¿A-Cé-Hache?

—Sí, un ACH: arrebato histérico colectivo…

—Licenciado, la redacción me está informando que no se registró ningún sismo el día de ayer…

—Permítame explicar esto antes de que se malinterprete también —respondió LV con cara de hueva infinita— y se mal formen ideas: el equipo de sismografía con que los escoltas del candidato fueron dotados manda la señal de alerta a un satélite de uso oficial y ultra secreto con el fin de no alertar a la sociedad…

—Aaaaah… y que no nos enteremos de que corremos peligro…

—No, no… no ha entendido usted bien: el equipo es hipersensible y de alta tecnología, por lo que detecta movimientos que no ponen en peligro a nadie, simplemente notifica que un movimiento está ocurriendo y ya…

— ¿Y eso puede ocasionar un ACH?

—Ahora ya me está entendiendo: así es, un movimiento telúrico de cero a punto cinco grados es capaz de generar en la gente sensible gran pánico, éste contagia a los individuos adyacentes, y ahí tiene el ACH…

—Mmmm… está bien —continuó la entrevistadora que comenzaba a sentir cierto enojo por el descaro con que los licenciados inventaban justificaciones absurdas —… dejando el asunto del baño, ¿nos podrían dar su opinión sobre el zafarrancho que se armó en el Auditorio José Sánchez Villaseñor?

—Es muy fácil de explicar— comenzó PJC con aire autosuficiente— cuando Enrique llegó al auditorio se encontró con que se habían logrado filtrar unos cuantos jóvenes provocadores que agitaron a los verdaderos estudiantes que tenían la intensión e interés de escuchar al candidato… desafortunadamente tanto el candidato como los estudiantes fueron víctimas de la interferencia falaz de esos porros de izquierda…

—Parece que desde muy temprano el auditorio fue ocupado por un grupo numeroso de jóvenes llamado “ectivistas” y otro que se llama “eje”. Estos dos grupos ¿pertenecen al estudiantado de la UIA?

—Bueno… no… pero son jóvenes comprometidos y preocupados por su futuro, que han encontrado en el candidato las respuestas a muchas necesidades sociales…

—Licenciado: ¿son estudiantes de la UIA los integrantes de “ectivismo” y “eje”?

—Deben de haber algunos, pues estos grupos son conformados por estudiantes de múltiples casas académicas. De ahí el interés legítimo y desinteresado por escuchar los vanguardistas planes de gobierno del candidato…

—Parece que sólo cien alumnos de la UIA pudieron entrar al auditorio…

—Pues es un buen número ¿no cree?

—Bueno, si tenemos en cuenta que el aforo del auditorio es de 450 personas, estamos hablando que del total de asistentes sólo el 20% fue conformado por los anfitriones…

—Bueno, no podemos nosotros evitar que EPN levante tantas pasiones entre la gente joven e ilustrada…

—Pasando a otras noticias, ¿por qué fue cancelado el encuentro con los ambientalistas?

—Ahí sí, para que vea, tuvimos que proteger al candidato de más agresiones…

—¿Agresiones? ¿De las sociedades ambientalistas?

—Así es, desafortunadamente EPN es víctima de diversos ardides siniestros, y en esta ocasión no se quiso exponer a que le hicieran cuestionamientos sobre bioquímica o zootecnia…

—Pues yo creía que el candidato no tendría problema… Si revisamos las siguientes preguntas que amablemente nos dieron al empezar este programa, sobre los leones marinos…

— ¡Muchas gracias! — Interrumpieron ambos invitados al mismo tiempo —nos tenemos que retirar, con permiso — dijeron mientras, de pie, se quitaban los audífonos, y salían de la cabina molestos.

La entrevistadora leía la primera pregunta al aire:

Amable radio escucha: ¿usted preguntaría si las cámaras aprobarían una ley reguladora del uso de la grasa de león marino para preparación de alimentos?

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