De Mitótes Chavos ¡¡EMBARAZO ADOLESCENTE !!

Estás perdido si deben enseñarte el mundo

En la semana, al entrar a las redes sociales, me encontré con una fotografía que decía con letras color lilas difuminadas“¿Que me dirías si estuviera embarazada?” La imagen era una prueba de embarazo que daba positiva enmarcada en un rosa pastel. Al ver la etiqueta me di cuenta que se trataban de adolescentes de 1° de secundaria, la agravante: que la mayoría de los comentarios femeninos se enunciaban positivos y enternecedores ante la posible emoción de dicho acontecimiento.

En México, como en muchas sociedades de América Latina, el matrimonio o la conformación de una familia significa dar el paso de adolescente a adulto; el billete de acceso a las relaciones sexuales. Sin embargo esto no está dado ni establecido, más bien es el supuesto social ya que la vida sexual de los jóvenes comienza cada vez más a menor edad, trayendo consigo embarazos prematuros que afectan en los aspectos demográficos y poblacionales en tanto que la incidencia en las adolescentes con nivel escolar y económico inferior es mucho mayor. Por ejemplo en un estudio sociológico se encontró que: más de medio millón anual de niños nacen de madres adolescentes con embarazos y partos de alto riesgo (conapo).

Una investigación realizada por la UAM-I a 150 mujeres embarazadas menores de edad que asistieron a consulta a un hospital que brinda servicio público y gratuito de la misma zona, se encontró que la mayoría de las adolescentes tenían 17 años en promedio y en descenso, que el 58% había estudiado incompleta la secundaria y que el 74% no había usado ningún método anticonceptivo.

¿Pero cuál es la connotación cultural de dicho suceso en México?

Para empezar es necesario decir que dentro del país existe un abanico de culturas, códigos sociales, normas etc. Sin embargo de acuerdo a los estudios de estadística social se puede constatar que la mayoría de los casos de embarazo en adolescentes es mucho más frecuente dentro de los sectores urbanos marginales competiendo directamente al sector de salud y así llevado al plano social.

Cuando se enfrenta a las adolescentes con el significado de la maternidad, las respuestas recurrentes fueron “para tener a alguien por quien vivir”, “para tener a alguien que me quiera”, “para no estar sola y otras que oscilaban en las mencionadas”. Lo que denota la expectativa puesta sobre el hijo en satisfacer las necesidades emocionales de las adolescentes, haciendo responsable al aún no nato de la felicidad de la madre. Lo mismo que demostró el que mencionaran que lo que más les dolía era haber “fallado a su madre” y no lo que implicaría para ellas el embarazo. Resignándose con un “ni modo” como si debieran pagar alguna culpa de no “haber salido bien” como ellas lo mencionaron.

En México el embarazo en los adolescentes es un hecho frecuente dentro de los diferentes estratos sociales, sin embargo es en los niveles más bajos donde conlleva una situación agravante debido a que se depende de un miserable ingreso, se tiene un déficit en la escolaridad y en muchos de los caso no se tiene ni siquiera un empleo.

Por lo tanto la carga emocional de dicho evento nos habla de que los adolescentes no requieren solamente una educación sexual sino una educación para el desarrollo de SU vida; cuestionando así la educación familiar y escolar que hasta hoy está sujeta a un sin número de amarras conservadoras permeadas de valores morales poco funcionales para el bien vivir de los chavos.

 

 

 

Ehrenfeld Lenkiewicz Noemí, “Aproximaciones a la diversidad juvenilen Embarazo en adolescentes: Aproximaciones social, cultural y subjetiva desde las jóvenes, COLMEX, 2000.

About Librèlula Lunática

Nacida entre matojos y mezquite. Pizcadora en los sembradíos de huestes juveniles de chimecos y asfaltos bravos de la ciudad de México… Trastabillera insurrecta y randa de tiempo y luz. Ecléctica en dicha semántica.