De Mitotes Chavos ¡YA LLEGÓ TU PACHUCOTE!

Rebeldes instintivos, contra ellos se ha cebado más de una vez el racismo norteamericano. Pero los pachucos no reivindican su raza ni la nacionalidad de sus antepasados. A pesar de que su actitud revela una obstinada y casi fanática voluntad de ser, esa voluntad no afirma nada concreto, sino la decisión- ambigua, como se verá- de no ser como los otros que los rodean. El pachuco no quiere volver a su origen mexicano; tampoco –al menos en apariencia- desea fundirse en la vida norteamericana. Todo en él es impulso que se niega a sí mismo, nudo de contradicciones, enigma.” (Paz, 1990)
En la década de los años treinta hasta los cincuenta, uno de los movimiento más importantes dentro de las juventudes de México y las chicanas fue el pachuquismo, quienes salieron a darle un estilo a las calles de San Antonio, El paso, Los Ángeles, San Diego, Tijuana y Ciudad Juárez.

Los pachucos vestían con trajes zoot –suit, sacos holgados hasta las rodillas, cadenas en los pantalones, sombreros con plumas al lado, poses de dandi y gesticulaciones que desafiaban. Dentro de las identidades juveniles fue el primer fenómeno transfronterizo; se creó una especia de sincretismo cultural demasiado visible y amenazante a la cultura conservadora y puritana anglosajona, la cual al verse transgredida inició una persecución absurda en contra de los pachucos, verbigracia la más mencionad es la de 1943 cuando los pachucos fueron agredidos por la marina y la policía estadounidenses. Sufrieron represión y encarcelamiento; las disposiciones de subordinación iban desde la prohibición explícita, hasta la mirada humillante. No podían asistir a los cines, albercas, restaurantes, billares, parques públicos debido a los ataques de la turba.

La prensa también generó un clima de violencia, incluso se les acusó de tener predisposición genética hacia la delincuencia y el crimen por ser descendientes de indios.

La película de ZOO SUIT del director chicano Luis Valdez relata la historia de Henry Reyna, se narra la historia de un joven pachuco de 1942, el cual, rebosante de todo los atavíos del pachuco en cuanto al habla, la vestimenta y la forma de bailar el swing y el boggie boggie, es acusado de un crimen no cometido. Dicha película nos proyecta visualmente la forma en que vivían los pachucos y las pachucas.

Aquí en México en el barrio de Tepito aún existen algunos, vale recordar que tepito siempre fue el sitio aduanal y los comerciantes eran quienes se iban al extranjero a traer la fayuca y con ella los rasgos culturales de esos sitios. Los sobrevivientes suelen asistir a los bailes de Danzón callejeros portando aún el sobrero de ala ancha y la pluma de lado, los zapatos bicolores y las cadenas en la cintura evocando a aquellos momentos de esplendor.

 

Feixa, Carles 1998

Valenzuela Arce, J. Manuel 2002

 

About Librèlula Lunática

Nacida entre matojos y mezquite. Pizcadora en los sembradíos de huestes juveniles de chimecos y asfaltos bravos de la ciudad de México… Trastabillera insurrecta y randa de tiempo y luz. Ecléctica en dicha semántica.