De super-héroes y de cosas peores…

No me cabe la menor duda de que estos canijos gringos nos tienen en sus garras… y cuando digo “nos” no solo me refiero a los Mexicanos, sino a toda América Latina, y varios países en el resto del mundo.
Todos hemos visto los clásicos churros gabachos en los que la trama más o menos va así: Existe el personaje malvado – y maquiavélicamente inteligente – que pretende dominar al mundo. El personaje bueno – también inteligente pero no tanto – , atribulado trata de evitar que el malvado perpetre su siniestro plan sin lograrlo, y pide ayuda al super-héroe, quien se integra al pedo. Ya sea el personaje bueno, o el mismo superhéroe, repentinamente cae en las garras del malvado y se ve privado de su libertad. El malo de la historia al verse en total control de la situación, y tener a su archi-enemigo-bueno ensamblado a algún mortífero artefacto, explica con claridad y lujo de detalles su maquiavélico plan para dominar al mundo a todos los presentes, y se marcha soltando una siniestra carcajada (¡Muuuaaaa-jaaa-jaaa-jaaa!). Por alguna razón el bueno recupera su libertad, los acontecimientos se precipitan, y el bien triunfa sobre el mal.
Bueno.
Esta misma trama nos la soplamos en diferentes presentaciones, colores, y sabores; la gente de mi generación – la X – desde chirriquititos fuimos objeto de este adoctrinamiento inconsciente – inconsciente para nosotros, para los gabachos me queda CLARÍSIMO que no – y crecimos acostumbrados a escuchar que cualquier situación similar es normal. Me explico con un ejemplo que, bueno, me hace sonar frívola… pero imagínense la situación:
En un aposento secreto, en un sitio secreto, en una ciudad que podría ser Cd Gótica, Metrópolis o la que sea, encontramos a un personaje dominado y sujeto a una plancha de acero inoxidable que lentamente se acerca a una sierra, rayo láser, chorro de agua a presión ultra-potente, o cualquier artefacto que corte bloques de acero increíblemente resistentes como si fueran barras de Margarina Primavera. El sujeto dominado se revuelca cuanto le permiten sus ligaduras, y como esta es una serie decente para toda la familia, la primera parte de la anatomía del sujeto que se toparía con el mortífero artefacto sería su cabecita, comenzando así una muerte dolorosa. Podríamos agregar que el sujeto murmura aspavientos que denotan su origen europeo… galo para ponerle emoción al asunto ¿no? Pongámosle por apodo KFC (traigo antojo de pollo).
El sujeto dominador contempla la escena mientras con una sonrisa sardónica detalla en voz alta y clara punto por punto cómo, mientras KFC se aproxima a la sierra y a una muerte segura, él y su equipo realizarán actos de maldad inenarrables y así, finalmente, cuando él (KFC) esté partiéndose la cabeza en el mortífero aparato, él –pongámosle Super BO – será amo del mundoooo… y remata con una siniestra carcajada (¡Muuuuaaaa-jaaa-jaaa-jaaa!). Entonces Super BO, tranquilo por la seguridad de que el infalible aparato terminará con la existencia de KFC, da la media vuelta con la velocidad suficiente para que su capa ondee, y sale a grandes pasos del recinto en el que KFC queda completamente solo, forcejeando.
Lo que me queda claro es que ni KFC ni BO saben que los hilos de todo esto los maneja un ente que va más allá, y es la mismísima conceptualización de la maldá y sed de haarrrto poder, the hand that rocks the cradle… Una especie de Sauron, y BO es sólo el ejecutor, digamos que es una especie de Saruman (los que sean fans del maestro Tolkien entenderán)… También se me antoja que el buen KFC no sea el superhéroe. El super héroe probablemente ande batallando para cambiar de identidad y por eso no ha llegado a salvarlo. Y seguramente no lo salvará, pues en el mundo real no necesariamente el personaje que quiere dominar al mundo (¡Mmuuuaaa-jaaaaa-jaaaa-jaaaa!) pierde y huye, o tiene un dudoso fin (éste debe ser lo suficientemente dudoso como para dejar el cabito del que se amarre la secuela, a huevo); de hecho podría llegar a darse el caso de que éste personaje efectivamente logre conquistar al mundo. Pero bueno, eso no importa.
Mientras esto sucede, afuera sigue el borlote causado por la desaparición de KFC: Super Guti, o mejor conocido como Brazo de Plata (je, je), está haciendo ya ruidito para entrar al quite y se enfrenta a una – esta vez es chica – super-heroína: la Super Femme. Ellos aún no saben que ambos buscan el bien, y con seguridad terminarán dentro de la misma liga de la justicia, o bien una gane (¡Y salve a KFC!) , y el otro apechuga. No sé.
Ahora, todavía no sé bien quiénes son buenos, o regulares… a los malvadillos si los tengo bien ubicados (me lo dice un palpitar).
¿El desenlace de la historia? Pues típico:
¿Podrá KFC librarse de una muerte segura?
¿Será que Super BO conquiste finalmente al mundo?
¿Terminarán desayunando Super Femme y Brazo de Plata en Au Pied de Couchon?
¡No se pierda el próximo capítulo!
¡A la misma hora, y por el mismo canal!

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