Dosdedos

Calle Monterrey, seis de la tarde, pregunté en varios comercios por la calle de Actopan. El número 22 pertenece a una casa color amarillo, ahí es mi entrevista. Humberto Acevedo, poeta, tallerista, profesor de literatura. Trabaja actualmente en su libro de poemas La sangre seca. Director artístico en la revista Descritura; Director de la editorial Dosdedos Ediciones de Autor. Platicamos con él sobre el reto de ser apasionado de las letras y estar al frente de una editorial independiente. “Esto es un estilo de vida, yo comencé en el camino creativo del arte cuando tenía once años, entonces hasta ahora que tengo ya cincuenta, me he mantenido en esta actividad poética”, comenta. “Surge en mí como una actividad íntima, porque me emocionó, porque encontré todas las explicaciones a mis dudas. Las cosas que tenía en mi mente cuando era muy chavito, por ejemplo, ¿cuántas estrellas habrá esta noche? Iba a los libros a encontrar una respuesta que me dijera: esta noche hay tres kilocósmos de estrellas (risas). Entonces las empecé a responder con poemas, así me explicaba yo la vida”. Humberto dice, que el poeta no tiene metas escalafonarias como en otras profesiones. Es tan personal que no se escribe para publicar, pues sacas tus monstruos. “Como dice Octavio Paz, es por un llamado y luego viene el oficio”. Esto se lleva independientemente de que halla apoyo o no por parte de las instituciones, de los partidos; fuera de políticas… porque te gusta, porque te place, porque te divierte. “Los poetas somos hasta cierto punto egoístas, porque queremos atrapar ciertos instantes, ciertos momentos para que nunca se vallan, para compartirlos, para que se queden más tiempo. Haciendo las cosas lo mejor posible, generando iniciativas que intenten hacer el camino más liviano, para promover la cultura artística y literaria. Por ejemplo la creación de Dosdedos Ediciones de Autor”. “Como editor y como necio, navego contra corriente, porque publico lo que me place como lector. Aunque tienes que pensar en el dinero, los criterios para decidir que se publica no son signo de pesos, sino, posturas, estética, visión, propuestas”. Dice Acevedo.Los monstruos editoriales, tienen estructuras costosa, como sus nóminas gigantescas las cuales tienen que soportar con proyectos vendibles. Dosdedos Ediciones de Autor, no está atado a esto, su propósito es ser un proyecto latinoamericano que acorte las distancias entre países. Ser un corredor de poetas, narradores… para publicarlos y distribuir sus obras. Hay oficinas en México, en San Salvador y en Santiago, Chile. “La intención es ser el medio para dar a conocer a otros países las propuestas de creadores jóvenes. Una pequeña parte que dejan las editoriales comerciales nosotros lo agarramos. El asunto económico es difícil, sobre todo cuando vendes poemas, dicen que la poesía se vende pero nadie la compra. Los talleres literarios que doy son para crear buenos lectores. No entendemos los poemas, porque queremos explicarnos todo de manera racional, éstos, son realidades dueñas de su propia verdad y su lógica”.

 

Cómo dice Borges:”La lectura lo único que te da es felicidad”. De pequeños nos dan lecturas y poemas que no nos hacen felices. Cuando tendría que formar parte de la educación, para enriquecer la visión ante el mundo. ¿Será por esto que se maneja la información de que México es un país en el que no se lee?

 

Humberto comenta: “En México sí se lee, dentro de los programas de metas de lectura y políticas de lectura, el estado está muy preocupado por salvar una industria. La verdad esto está más enfocado en un asunto de carácter económico, pues éste genera mucho dinero en el país. Está matizado con discursos, la política del estado está centrándose en que resurja la industria editorial. México es un país admirable en cuanto a ediciones, independientes y privadas, hasta en el pueblito más escondido hay un medio literario”. “Ahora la pregunta es, ¿en dónde van a parar tantos libros y revistas? A la basura, al océano… si no hay lectores en el país, en dónde está todo ese papel. Lo que pasa es que se quiere orientar la lectura a ciertas tendencias y corrientes. Las editoriales independientes nos enfrentamos a la burocracia fiscal para la consignación de cinco libros, te tratan igual que a las grandes editoriales”. Generalmente cuando vas a comprar un libro, en la entrada de las librerías ves las novedades y sugerencias. Pero en el rincón están las publicaciones no comerciales e independientes con una gran calidad en su contenido. “Ahora hay un mecanismo mezquino, en donde los grandes consorcios agarran cinco escritores, los publican, los meten a los corredores rápidos que tienen, los ponen a la venta uno o dos meses, los sacan y analizan las ventas de cada uno. En donde los que no vendieron lo suficiente son quemados (literalmente), es por eso que si buscas algún título de hace seis meses o un año ya no los encuentras. Porque si salen a la venta por menos precio en las calles, para ellos son pérdidas”. Afirma Acevedo. “Ahí si debe de haber una ley que regule esta situación y que se proteja a las editoriales independientes. Aun así todo esto vale la pena, ya es parte de tu fisiología, es una actitud de vida. Esta trinchera está creando un mundo más conciente, más enriquecido y humanamente mejor. De hecho ha habido poemas que han movido el mundo, los de Mario Beneddeti sí cambiaron la realidad inmediata de muchas personas”. El arte y la cultura siempre han sido una actividad dinámica que ha estado en movimiento y generando cambios. Tienen poder social, porque promueven, porque comparten ideas, pensamientos, emociones y todo esto va cambiando a la gente, la hace más crítica, la pone alerta. Por último Humberto recalca: “Es lamentable vivir en una sociedad adulta con incapacidad de rejuvenecerse. Hay muy pocos espacios y programas culturales para ellos, los adultos ven a la juventud como una enfermedad. Hay que aprovechar su vitalidad, tenemos como proyecto una conferencia performance, con la intención de seducir a los jóvenes a leer poemas. Porque ellos son un poema”.

About kochinilla