El Elefante Encadenado

“Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños.”

“Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales… Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas. Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo.”

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“Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.”

“El misterio sigue pareciéndome evidente.
¿Qué lo sujeta entonces?
¿Por qué no huye?”

“El elefante de circo no escapa, porque ha estado atado  a una estaca desde que era muy pequeño. Cerré los ojos, e imaginé al indefenso elefante recién nacido, sujeto a la estaca. Estoy seguro que en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó, tratando de soltarse. A pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió.”

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“Imaginé que el elefantito se dormía agotado, y lo volvía a intentar al día siguiente, y al otro, y al otro, hasta que un día, el día más triste de todos, el animal aceptó su impotencia, y se resignó a su destino.”

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“Algunas noches sueño que me acerco al elefante encadenado y le digo al oído:

<<¿Sabes? Te pareces a mí. Tú también crees que no puedes hacer algunas cosas sólo porque una vez, hace mucho, lo intentaste y no lo conseguiste. Debes darte cuenta de que el tiempo ha pasado y hoy eres más grande y más fuerte que antes. Si de verdad quisieras liberarte, estoy seguro de que podrás hacerlo. ¿Por qué no lo intentas?>>”

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“A veces me despierto pensando que mi elefante un día finalmente lo intentó y consiguió arrancar la estaca…”

Jorge Bucay ha sido  de todo, desde vendedor ambulante de libros y de ropa, agente de seguros, taxista, payaso, almacenista, educador, actor, médico de guardia, antes de hacerse un lugar  como terapista gestáltico y psicodramatista* reconocido.

Las críticas a su trabajo literario son tan encontradas como sus profesiones; hay desde quien lo considera como un autor como  elemental y rupestre; hasta terapistas que se respaldan en su bibliografía para ayudar a llevar al paciente a encontrar sus propias respuestas.

Independientemente de la postura que tengamos hacia el trabajo de Bucay, la parábola del elefante encadenado,  tan vieja como el tiempo,  es narrada con belleza y aderezada bellamente por  las viñetas del  ilustrador conocido únicamente como Gusti, es una excelente manera de obsequiar a nuestros hijos, o porqué no, a nuestro niño interior.

*El psicodrama es una forma de psicoterapia, relativamente nueva, inspirada en el teatro de improvisación y concebida como terapia de grupo.  

About MammaTesta

Dulce Reyes se niega a crecer. Es por ello que busca libros "de adultos" que puedan ser leídos por niños y también al reverso, libros "para niños" con una doble (o triple) lectura.