El lugar más Pequeño

En esta semana santa una buena opción para pasar el rato es ir al cine, pero les propongo una cinta diferente, más allá del cine comercial y las grandes salas; una cinta que se presenta en pocas salas de la ciudad pero que les aseguro que vale la pena ver. Se llama El lugar más pequeño.

Después del conflicto armado de 1978 el mapa de El Salvador había cambiado, muchos pueblos habían sido literalmente borrados; ésta es la historia de uno de ellos, un pueblo que gracias a la voluntad de su pueblo renace literalmente de las cenizas.

La película está construida con base en los testimonios de los sobrevivientes de la guerra revolucionaria: gente que ha quedado herida debido al paso de los soldados por su pueblo y que ahora abre sus puertas para conocer su realidad, porque no hay que perder de vista que el documental se filmó durante el 2009.

Pero no sólo se trata de la historia de los sobrevivientes, también es la historia de los que ya no están, de todos aquellos que fueron víctimas del conflicto. A través de la cinta se pueden ver los vestigios de ellos, en el campo, las vestimentas de los hombres olvidadas por casi 20 años y que ahora son el recuerdo de un pasado lleno de dolor.

El sonido -o mejor dicho, el silencio- es una parte importante de la película; solo hay música al principio y al final, sin embargo eso nos permite oír en toda su dimensión a la naturaleza que circunda al pueblo, que es un espectáculo que no se ve nunca en nuestra ciudad.

El silencio sirve también para escuchar atentamente lo que estas personas tienen que decir, se narra desde cómo era la vida antes de la revolución, luego la angustia de tener al ejército frente a ellos y todo lo que pasaron para sobrevivir.

También es digno de mencionarse, la ausencia de diálogos: quienes narran son voces en off ; muy pocas veces se ve hablar a los personajes, hablan entre sí y por momentos da la sensación de ser una secuencia de fotografías, y entonces el documental es una gran retrato de la vida en el lugar más pequeño.

Es paradójico que el lugar más pequeño también sea un lugar universal. Su historia se repite en infinidad de pueblos sin importar las latitudes. En toda América Latina, por no decir en todo el mundo, la guerra es una aberración de los que quieren el poder y los que realmente la sufren son los que menos tienen, los que son más vulnerables y éstos están bajo un constante abuso.

En resumen es una película que no se pueden perder, un punto de contacto con los “efectos colaterales” de la guerra, y este pequeño pueblo es la muestra de que después del desastre se puede reconstruir la vida y volver a los viejos hábitos, pero siempre con una cicatriz muy dolorosa en lo profundo de su corazón.

Ficha técnica: El lugar más pequeño. (México, 2011) Directora: Tatiana Huezo; Duración: 104 min. En exhibición en Cinemanía. Cinépolis zona sur, Cinemex La Diana y algunas sucursales de la Cineteca.

About Athanasius Pernath

Orgullosamente mexiquense y estudiante de la UNAM, lector de toda la vida y de todo lo que se deje leerse, admirador de Pablo Neruda y Jorge Ibargüengoitia. Participante de la causa libertaria, creo que el mundo se puede cambiar desde el interior de cada uno de nosotros y sobre todo, lucho para erradicar la injusticia. Aficionado al cine y a los Diablos Rojos del Toluca.