“Seguir lo que la música dicta”. Entrevista con Los Dorados

Los Dorados se han convertido en uno de los referentes musicales más importantes de la música independiente y experimental en México. Con cuatro discos grabados, presentaciones en el Vive Latino, el Latin American Music Conference y una larga lista de festivales. Nominados en la Lunas del Auditorio Nacional y ganadores de un galardón IMAS. La Fábrica de Mitos Urbanos tuvo oportunidad de hablar con Rodrigo Barbosa, baterista; Demián Gálvez, guitarrista; y Daniel Zlotnik, saxofonista.

La Fábrica de Mitos (FdM): Después de grabar Good Evil, ¿cuál es la relación de Los Dorados con el jazz?

Rodrigo Barbosa (RB): ¿El qué?

FdM: …el jazz

RB: ¿El qué?

(risas)

Daniel Zlotnki (DZ): Lejana, ¿si se siente la distancia, no? Pasamos por ahí, hicimos un primer disco de jazz avant-garde, no tradicional. Y todos en esa época escuchábamos jazz, y creo que desde Turbulencia ninguno de nosotros escucha en su casa jazz, puedes ver los discos que Demián tiene a la mano y…

Demián Gálvez (DG): (interrumpiendo) No, estos sí son de jazz, bueno de cuando escuchaba…

RB: Tenemos una distancia con el género, ya no tenemos tanto en común.

DZ: Excepto la parte de la improvisación, hay ciertas cosas de la filosofía del jazz que por supuesto son parte de nuestro sonido y de nuestra vida, el asunto de improvisar, el asunto de conectarnos, de que la música se haga entre todos, que se tenga que hacer entre todos, que si no estamos todos, suene distinto y cambien las cosas tiene mucho que ver con el espíritu del jazz, pero no con el sonido jazz.

FdM: Empezaron en el jazz, pero poco a poco han ido explorando otros sonidos, hip hop, trip hop, rock, noise, ¿están en búsqueda de un sonido en particular?

RB: Hacemos lo que se nos antoja, lo chido es que vamos siempre en la misma dirección los cinco, nunca ha habido conflictos de que alguien quiere hacer un disco de jazz o algo diferente, instintivamente  vamos hacia la misma dirección siempre, pero no la vamos planeando es una camino que se nos va abriendo.

DG: De hecho,  así fue grabado el Good Evil, de llegar casi a partir de cero, de ahí salieron las ideas fue ese proceso de juntarnos y componer ahí.

FdM: A partir de su disco Incendio Dj Rayo y sus tornamesas son parte permanente de la alineación, ¿hay algún otro sonido o instrumento que les gustaría explorar e integrar en su música?

DZ: Tiene más que ver con músicos y personalidades que con un instrumento en particular, Cuong Vu fue fácil porque era el músico que queríamos, y que tocaba un instrumento que funcionaba perfecto con nuestro sonido, pero si ocurriera eso con un guitarrista, con quien sea, si el músico es el correcto lo que importa es a personalidad…

RB: Podría ser  otro saxo…

DZ:  Si, hemos tocado con Adrián Terrazas de The Mars Volta y nos funcionaron, teníamos ganas de invitar a Omar Rodríguez también; dos guitarras, dos saxos; dos baterías sería complicado. (Tocaríamos con) quien fuera, no tiene que ver tanto con un instrumento en realidad.

FdM: ¿Sus proyectos alternativos, tienen alguna influencia en la música de Los Dorados y viceversa, o son sonidos y búsquedas independientes?

DG: Son cosas diferentes, yo en lo particular tengo uno que es de electrónica regional mexicana, y otro de canciones que incluso es más personal, pero no tiene nada que ver con el jazz ni con Los Dorados.

RB: Pues yo tampoco, yo nada más toco con otra banda y no tiene nada que ver.

DZ: Pues no sé, yo creo que a mi si se me pega un poco de todo lo de unos y otros. Creo que a mí sí me hace bien tocar con Los Dorados para después tocar con otra gente creo que traigo frescura a otros proyectos, traigo algo distinto que es algo que hacemos nosotros. Creo y siento que tocar con todo el resto de la gente que toco, que últimamente han sido un chingo me da a mí también otro lenguaje, otra manera de ver las cosas. Sí se me desborda de un lado al otro, últimamente demasiado.

FdM: Su primer disco (Vientos del Norte) sólo se consigue en formato digital; por otro lado está la discusión sobre SOPA y los cambios en la industria musical. En este contexto, ¿cuál es para ustedes la forma más justa para que nosotros como consumidores redituemos su trabajo como músicos? ¿Distribución digital, el formato físico, los servicios de pago por streaming como Grooveshark?

RB: A mí me gustaría que la gente fuera más a los conciertos, porque de repente hay poca gente. Vemos que hay buena respuesta en Twitter, en Facebook, pero vas a tocar y no hay gente. Para mi personalmente la mejor manera de redituar mi trabajo es que la gente vaya a vernos en vivo. Vayan a ver a Los Dorados como somos realmente. Si la gente puede ir a donde sea que toquemos y se llenara el lugar, estaría increíble.

DZ: Creo que parte del asunto es hacer conciencia de lo chingón que es ir a pagar un disco, un boleto, una playera, lo que sea de un artista. Decir “wey, yo puedo ayudarlos con estos cincuenta pesos que es mi cover”, en vez de pensar “no mames, no, voy otro día porque estos cincuenta varos son dos chelas”. Luego vas al Vive Latino y te gastas 700 u 800 pesos en el boleto. Con el exceso de festivales, -en especial en la Ciudad de México-,  se está empezando a crear una cultura de “no, mejor no voy al concierto de tal porque me espero e igual los traen al Corona (Capital Fest), los  traen al Vive,  por 600 varos veo nueve bandas o diecisiete bandas”. Y se pierde ese pedo de la conexión directa, decir “yo quiero ir a ver a Los Dorados y voy y pago en el Imperial 100 pesos y los veo, y a Los Dorados les llegó un porcentaje de esos 100 pesos directamente”. En cuanto se pone un festival en medio, 60 mil personas y una empresa …complicada, digamos, ni la gente tiene una relación real de cómo está apoyando al artista, ni el artista un idea real de cuánta gente convoca en realidad. Porque en el Vive si te toca un buen horario llenas lo que sea, pero si te toca un muy mal horario probablemente no va a haber nadie.

FdM: ¿Podríamos decir que prefieren los pequeños conciertos sobre los grandes festivales?

DZ: Pues no que preferimos, (pero) en cuanto a la relación directa con la gente que no sigue, que compra nuestros discos, que le gusta nuestra música, es mucho más real cuando tocamos en un lugar chico y la gente va, que cuando tocamos en el Vive Latino, y que está lleno, pero es porque tal vez tuvimos suerte. Lo que importa es hacer conciencia de cómo la gente puede ayudar con cosas muy concretas y muy pequeñas: ir a un toquín, comprar un disco, compras las rolas en iTunes aunque sea. Eso nos ayuda directamente, bajarla de los blogs no. Y no es que queramos ser nosotros nuestro propio SOPA. Hemos encontrado veinte mil blogs con nuestra música y a algunos les dije: “Oye en buen pedo, yo intento vivir de esto, a mí me cuesta hacer discos.” Deja lo de ganar lana, a nosotros nos cuesta un varo hacer un disco: mandarlos a maquilar, producción, arte y demás, todo eso nosotros lo pagamos. Y en general (los dueños de blogs) bajan la música, pero luego aparecen otros. El pedo es que la gente entienda que si compran el disco lo que están haciendo es permitirnos grabar más discos. Si no lo compran probablemente no.

FdM:  ¿Cómo ha sido su relación con discos Intolerancia, su disquera? ¿Han tenido libertad creativa?

DG: Si,

DZ: Claro,

RB: Si, libertad de parte de los dos lados. Nosotros también le damos libertad a Intolerancia de que opine. El ingeniero que grabó Good Evil, allá en Tepoztlán, tenía la libertad de opinar y decir  “Oye, se oye raro esto, ¿porqué no mejor lo hacemos así? Y obviamente ellos no nos limitan para nada, si así fuera, no estaríamos ahí.

DZ: Incluso, para tratos de disqueras nosotros somos dueños de nuestra música, de nuestros masters y todo.  No como sucede en las grandes (disqueras), incluso algunas chicas que se guardan el derecho: grabas un disco, según te hacen el paro, pero al final no eres dueño de tu música.  Con Intolerancia no tenemos nada de eso.

FdM: Aunque en estos momentos y por el camino que han  tomado ya no puede considerarse como una banda de jazz, es innegable que por sus primeros discos la gente aún los considera parte de la “escena” del jazz. No puedo dejar de preguntar, desde su punto de vista, ¿existe esa “escena”, y si existe ¿cómo la perciben ustedes?

RB: Pues no sé, realmente respecto al jazz, nosotros estamos muy desconectados.

DZ: Yo creo que si hay una escena; hay gente que está tocando; se hacen discos. Sería muy culero de nuestra parte decir:  “no, no existe la escena del jazz”. En estos momentos ninguno de nosotros tiene ya relación (con el jazz), en alguna época todavía tocábamos con gente, pero ya no… bueno Carlos (Maldonado) sí, él tiene su proyecto de jazz…

DG: el contrabajista de la banda…

DZ:  El es parte de esa escena, y toca, y tiene un proyecto que sí es absolutamente jazz.

RB: Pero es un jazz propositivo, por llamarlo de alguna manera; no tanto estancado en tocar standars

DG: “estáncars”…

(risas)

RB: …pero Carlos es inquieto, sigue en esa corriente, pero está haciendo cosas frescas.

FdM: En su último disco trabajaron con Chema Arreola, Robapalabras. ¿Les interesa integrar más este aspecto vocal en su música?

DG: Así que lo tengamos como un objetivo claro y que sea lo que queremos, no. Más bien siempre estamos abiertos a colaborar con otras personas.

RB: Y si en una rola pensamos de repente que cabe alguien con voz, o lo que sea, lo vamos a hacer si la rola lo pide.

DZ: Seguir lo que la música dicta.

DG: Exactamente

FdM: Finalmente, cada vez se alejan más de lo tradicional, ¿qué es lo que sigue para ustedes después de su último disco? ¿Seguir experimentando con la música? ¿O ya han encontrado un sonido para Los Dorados?

DG: Básicamente lo que hemos encontrado es una forma de trabajar, no es como hacíamos antes de llevar la partitura y a seguirla, Más bien hemos encontrado muchas nuevas herramientas, de decir: “A ver, ésta es la idea, ¿qué se le ocurre a la batería?. Hemos encontrado más libertad entre nosotros.

RB: Y no sabemos que sigue, supongo que hacer más discos y tocar más.

DZ: ¿Un DVD?

DG: Eso estaría bien…

Los Dorados se presentarán el próximo viernes 27 de enero en el Caradura Stage Bar de la colonia Condesa.  Nuevo León #73 primer piso,
Colonia Condesa. Del. Cuauhtémoc,

About Roque

Melómano, bibliómano y medio cinéfilo. No posee conocimientos sobre alquimia, pero tiene la capacidad de transformar el oxígeno en dióxido de carbono.