Esto del mágico mundo financiero…

Léase el título con algo de sarcasmo, pues desde siempre el frívolo asunto del dinero me ocasionó migraña antes de poder entender que yo podría administrar mis cuentas.

Para personas que no somos financieras, que nos ocupamos de trabajar para ganar dinero y no solemos ser muy duchos con su administración, les recomiendo la lectura de este fabuloso hallazgo: Lo que debes saber de dinero antes de cumplir 40 de Roberto Morán.

Roberto es especialista en finanzas personales y editor de la revista “Dinero Inteligente”. Suena complicado si uno no es fan de Brozo —ahí sale— y no lo ha escuchado, o no es lector de esta revista. Lo que compone el espíritu es comenzar a leer su libro.

Lo que debes saber… es un manual para aprender a administrarse mejor y, lo más importante: aprender a AHORRAR. Sí, así con mayúsculas: AHORRAR. Reservar alguna parte del gasto ordinario, guardar dinero como previsión para necesidades futuras, evitar un gasto o consumo mayor, evitar o excusar algún trabajo, riesgo, dificultad u otra cosa. Tales son cuatro de las ocho definiciones del vocablo AHORRO al que los mexicanos, por lo general, le tenemos indiferencia o temor. ¿Por qué ahorrar? ¿Para qué? Y lo más complicado: ¿cómo y por dónde?

Este manual práctico nos ayuda en los quince capítulos que dividen las 248 páginas que dura el texto, a definir y comenzar a aclarar cuándo, cómo y dónde ahorrar. Lo interesante del asunto es que el comedido autor lo explica de manera que lo podamos entender todos con un lenguaje coloquial, ejemplos fáciles de entender, reflexiones que todos nos hemos hecho alguna vez, y sobre todo enunciando los pretextos que todos nos ponemos para justificar el escaso —o nulo— tiempo que dedicamos a hacer cuentas sobre el haber, el deber y el saldo. Nos regala tablas fáciles de digerir, sitios de internet que podemos consultar y usar, fuentes que podemos esculcar… Francamente el manual es completísimo.

Tuve la oportunidad de platicar con Roberto —el mismísimo y en persona—, y reiterar el perfil del público al que dirige su discurso: jóvenes que actualmente “…creen en el esfuerzo a largo plazo (…) que han escuchado o vivido historias muy tristes y se quedan con esa idea…” y que por lo regular caemos en el perfil de inversionista “neurótico” o “sacrificado”, que preferimos tener nuestro ahorro a la vista y no priorizamos los rendimientos que nos pudiera reportar un tipo inversión más audaz. Todo esto suena dirigido a personas que manejan miles y miles de pesos mas, ¡oh, sorpresa! resulta que sus planteamientos se dirigen la gente que puede disponer de mil pesos o menos (o más) para hacer una inversión o comenzar un ahorro: al ciudadano común y corriente, no al apellido rimbombante ni al descendiente de algún mítico personaje con harto varo que sale en las noticias.

Hablando de jóvenes, su mensaje a los chavos que “…quieren ser responsables porque ahora están preocupados por el país, los que se expresan y dicen que el país tiene que cambiar de rumbo, hacer las cosas diferente, que debe ser más consiente del ambiente, consumir responsablemente… [esos jóvenes] también podrían empezar a pensar responsablemente en sí mismos” y no mitificar el dinero como una “fuerza maligna” a riesgo de no poder alcanzar metas con ayuda del dinero (maldito dinero, que nada vale, para agarrar el tono azotado de José Alfredo Jiménez… esta aportación es mía). Y las metas pueden ser muy simples, tan simples como la suscripción en diarios en tu tableta (para ahorrar papel y bajarle a la tala de árboles), ir al cine, comprarte una bici para transportarte, pensar en pasar una vejez tranquila, o prevenir los bomberazos que la vida nos pueda presentar.

Su invitación es: ser más creativos, conocer y construir cosas realistas sobre nuestra situación financiera en México, ser agradecidos con el mundo, pues nos está tocando ver las crisis en países que vivieron ficciones económicas y ahora deben ajustarse… “por eso debes darte cuenta cuándo vives una ficción, por eso debes tener cuidado…”, y pensar en el retiro.

“Mi mensaje para la Fábrica de Mitos sería que siguieran explorando, parece que lo que están haciendo es reflexionar sobre la vida diaria, reflexionar desde el precio del huevo hasta la lucha libre y es importante que lo sigan haciendo. Yo siento que nos falta mucha reflexión, meternos, atrevernos a cuestionarnos, y que  reflexionen [los jóvenes que leen el blog] sobre cómo se comportan con el dinero. No quiero invitar a que no se compren un café: si les gusta, que se lo compren, pero que sepan qué es lo que les gusta, todos tenemos que saber qué es lo que nos gusta, y creo que esa exploración es lo que tenemos que hacer. Sigamos explorando. Quitarnos las costumbres y el cansancio… bajarte del coche a pensar”.

En resumidas cuentas, podemos clasificar a Roberto Morán como un aguerrido defensor de ahorrar, y nos comparte ideas y herramientas para que podamos comenzar a hacerlo, diseñar el plan financiero que mejor nos acomode, y poner a chambear al varo. ¿Zacatito pal’ conejito? Leamos su libro y relajémonos… ¡Sí se puede!

Morán, Roberto. Lo que debes saber de dinero antes de cumplir 40. Diana. México: 2012.

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