Hocico + Painbastard: La noche de la ira

Cómo relatar una noche llena de emociones, de esas que sólo la euforia y la ira pueden compartir con una alta frecuencia cardiaca al ritmo de loops electro-industriales. Así fue la noche del pasado 29 de septiembre en la que se presentó Hocico. Esa noche los acordes del dúo mexicano irradiaban furia e invitaban a la maldad del baile sin freno; lo que menos importaba era el tiempo: el  principio y el fin no estaban allí, sólo ese cúmulo de emociones casi indecibles, de esas que te hacen ser capaz de hacer cualquier cosa, de bailar y bailar toda la noche sin sentir el cansancio.

Lo más excitante de Hocico es que, en cada lugar que se presenta, demuestra ser poseedor de un sonido muy nítido; su intensa presencia levanta hasta al más aplanado de los escuchas: en cualquier escenario donde se presenta se pueden observar puños levantados, cabezas y pies movidas con un ritmo inconsciente. Y cómo no hacerlo al escuchar clásicos como “Ecos”, “Bite Me!”, “Dog Eat Dog”, “Tiempos de Furia”, “Bloodshed”, “Sexo Bajo Testosterona”. Eso sí, hay que reconocer también que el lugar, el VD+, y la ingeniería del audio hicieron que este dúo luciera en íntima perfección.

Esa noche Hocico demostró por qué es el dueño de la escena underground salida de las atmósferas más densas, frías y obscuras, no sólo de los rincones de la Ciudad de México sino de lo más detestable del ser humano. Y es que la historia de Erk Aicrag y Racso Agroyam muestra un lugar común: la experimentación con distorsiones, sampleos con instrumentos y objetos pervertidos para lograr una nueva arquitectura y tesura musical, nuevos sonidos al encuentro de los escondrijos más miserables, citadinos del ser humano.

Desde 1989 Racso y Erk  han transitado por los más inhóspitos y desconocidos caminos de experimentación auditiva, lo que les ha permitido adquirir un sonido cada vez más refinado con el que se han adueñado de muchos y variados territorios, desde México hasta Alemania, pasando por Rusia, Eslovaquia, Bélgica, España y Estados Unidos.

Pero Hocico ya está muy lejos de influencias como las de Ministry, de Cat Rapes Dog o de Skinny Puppy porque ha logrado un sonido agresivamente contundente e identificable. Muchos de sus escuchas se quedarían con el primer disco, Odio bajo el Alma, aunque sus primeras maquetas, Misuse, abuse, and Accident  y Autoagresión Persistente,  son tan inquietantes como desconcidas –si las encuentran perdidas en la red, sabrán de lo que estamos  hablando-.

Así que más que relatar y enumerar el setlist de esa gran noche llena de potencia los invitamos a que escuchen esta gran propuesta, eso sí, sin prejuicios.

Y como cada cosa y asunto tienen su lugar no hemos olvidado mencionar a Painbastard. Quién mejor para acompañar a Hocico sino un proyecto de Future Pop y Aggrotech traído desde Leipzig, Alemania por primera vez a México. Alex P, el forjador de este intenso proyecto, demostró que el electrodark y el industrial es más que sintetizadores y cajas de ritmo, es la combinación perfecta con potentes riffs de guitarras y devastadoras emociones, interminables protestas y la conquista por allanar todo poder y guerra. No hay obscuridad que no esté atravesada por lo menos por una tenue luz, así fue su voz potente en medio de una violencia auditiva. Si ya en el 2003 nos presentó un sonido impetuoso con su álbum debut Skin on fire, su última producción del 2010, Kriegserklaerung (Declaración de Guerra) nos ofrece la elegancia del sonido, la arrogancia de la contundencia. Eso sin olvidar que el buen Alex P. es de lo más sencillo del mundo – quizá para la próxima podamos establecer una conversación por más de diez minutos con él en buen alemán-, por lo pronto seguimos trabajando con la traducción de lo que nos dijo esa noche de euforia, esa noche en la que él  terminó  su participación con War Never Chance.

Definitivamente podemos concluir que si algún día se presenta nuevamente esta combinación no faltaremos y esperamos que ustedes tampoco lo hagan, ahora que si saben que el Dj Zoht 7 estará amenizando una velada, como fue ésta, tengan por seguro que el tiempo se hará más corto y agradable.

Redacción y Fotografía por
Karol V. S. Medina a. k. a. Tornado intempestivo y
Dr. Insano Siete Equis.

About Tornado Intempestivo

He trabajado en una aeronave en el fondo del mar, por lo que también sé lo que es vender pescados a la orilla de un río. A veces soy la modelo perfecta que se mira en el espejo diciendo -obviamente al espejo- que la convención de la memoria es un espejo lleno de pasta de dientes. También he escrito mis más grandes líneas en el cielo usando a la luna como pretexto para no dormir y beber vino toda la noche –de cualquier modo la luna es una pelota llena de vino, sólo hay que exprimirla tantito-. Por cierto, no me dedico a los hongos, pero he dedicado gran parte de mi vida a ellos; por ello me considero experta, que no es lo mismo que profesional. He sido desde jala-cables, barrendera, lava loza, hasta amaestradora de leones y de otros animales y parásitos. Desde ojera hasta sordera, y de silencio a alta voz. De adorno hasta gran productora de adornos. También he sido una mujer cosmopolita, pero lo que más me gusta de esto es el cosmos. Aún escribo, camino, sueño y respiro mi vida; por eso, los próximos años me dedicaré a caminar entre la orilla del abismo y la gran pradera, en donde juegan otros, se divierten y asolean, mientras escribo sobre la industria de las pornostars y los playboys.