La locura y la risa: Who’s afraid of Virginia Woolf?

 

 

La película Who’s afraid of Virginia Woolf? (¿Quién le tiene miedo a Virginia Woolf?), dirigida por Mike Nichols en 1966, es considerada una de las cien mejores películas de acuerdo al American Film Institute. Está basada en una obra de teatro del estadounidense Edward Albee, misma que debutó en Broadway en 1962.

La historia se enfoca en dos matrimonios: George, Martha, Nick y Honey, quienes viven en Nueva Inglaterra en Estados Unidos (no se especifica el estado o el pueblo). Martha es la hija del presidente de la ficticia universidad de New Carthage, y tanto George como Nick son profesores ahí.

George y Martha son de los personajes más peliculiares que he visto en mucho tiempo.  Cabe mencionar que ambos tienen varios tornillos safados, y en sí la trama gira en torno al hecho de que no pueden ni quieren afrontar la realidad en la que viven, y se dedican a inventar “juegos” con el fin de evadir su entorno y a sí mismos. Es aquí donde entran en juego Nick y Honey, como dos participantes en uno de los muchos inventos de George y Martha, quienes los invitan a tomar una copa a su casa como bienvenida por la llegada de éstos a New Carthage.

El diálogo es maravilloso, y contiene algunos de los mejores insultos que he escuchado, como “Te juro que si existieras, me divorciaría de ti” (I swear if you existed, I’d divorce you). Las actuaciones de Elizabeth Taylor y Richard Burton como Martha y George son extraordinarias; realmente les crees el papel de locura. La película fue filmada en blanco y negro, lo cual en mi opinión enfatiza las expresiones de los personajes y permite a la audiencia enfocarse fácilmente en ellos. Las tomas son por lo general close-ups faciales con el fin de transmitir una mayor emoción y dramatismo (además de que las reacciones de cada personaje son muy, muy chistosas).

Además del diálogo, lo más valioso de la película es la caracterización de cada uno de los personajes. Los cuatro presentan diferentes tipos de complejidad y de locura, y al juntarse en un mismo cuarto es como si cada uno de estos universos explotara. La interacción que existe entre ellos es sumamente interesante: en una escena Martha no deja de coquetear con Nick, quien es mucho más joven que ella, Honey decide emborracharse para no afrontar la situación, mientras que George se dedica a hacer un número de comentarios sarcásticos e incómodos para crear un ambiente tenso, pero cómico a la vez.

Tengo que mencionar (aunque suene un poco a advertencia), que la trama no es sencilla. No es hasta el final que uno de verdad hila los eventos que han ido ocurriendo y les da sentido. La caracterización de los personajes también cobra sentido al final, y es hasta finalizada la película que uno no los clasifica sólo como un grupo de locos. No diré más al respecto; hay que tenerle paciencia a la película porque llegado el fin, esas dos horas de verdad habrán valido la pena.

About Eleanor Rigby

Beatlémana de corazón, cafeinómana por gusto y necesidad, periodista en gestación, lectora ávida. Chilanga de nacimiento, actualmente vive en medio de los maizales. Tiene terror a los caballos. Viajera dispuesta en cualquier momento y situación. Distraída, impulsiva, emotiva y apasionada.