Los 4oo pueblos: el tiempo del encuere

Son las dos de la tarde, mi vago andar me lleva al entrecruce de Reforma e Insurgentes, por los audífonos se cuela un ácido fluido rosa con todo y su Dark side of the Moon definición que contrasta con el calador solecito que cae sobre mi piel enrojeciéndola… Hoy es un sábado Distrito Federal.

Es buena idea encaminarse para chacharear en el Tianguis del Chopo, así, solito, bajo el solecito: caminar de la mano consigo mismo es siempre un ejercicio lúdico introspectivo que disfruto en demasía… Bueno, solito solito no: The Great Gig in the Sky con su debrayante coro femenino, teclado y percutida vigorosa In crescendo musicalizan mi trayectoria.

¿Tambores?, ¿Saaaaamba?, ¿Pink Floyd tropicalizadooo?, el escenario se vuelve aun más surrealista cuando percibo la presencia de decenas de granaderos mal encarados, con tolete en mano a bordo de un autobús justo detrás de mi en espera de quiensabequecosa, el camión está estacionado justo detrás del Monumento a la Madre, la música de tambores justo detrás, justo en tercer plano del fluido rosa que derraman los audífonos.

“Los encuerados pedimos el apoyo de la ciudadanía”, me dice una señora regordeta, morena y de baja estatura, me entrega un boletín fotocopiado que explica a groso modo el performance que observo con detenimiento: indígenas veracruzanos danzan con un beat repetitivo de batucada urbana… Dejo car una moneda de dos pesos a la alcancía que sostiene la mujer, no escucho el golpe de fondo, seguramente los billetitos que sobresalían amortiguaron la caída de mi díscola cooperación.

Destapo mis oídos y abro los ojotes: La ciudad de México se ha acostumbrado a los desnudos, pienso, y no me refiero al encuere masivo del fotógrafo estadounidense Spencer Tunick en el Zócalo hace más de un año, si no a los integrantes de los cuatrocientos pueblos que se despojan de las ropas para presumir sus pieles cobrizas en su máxima expresión. “Desde hace tres meses nos manifestamos en demanda de solución del rezago agrario que firmamos con Gobernación y Reforma Agraria; así como nos restituyan las tierras que nos despojaron en Veracruz”, describe el primer párrafo del flyer.

El grupo de campesinos conocido como “Los 400 pueblos” lleva seis años en la capital, su nombre data de una mega marcha que el mismo número de poblaciones hizo a la ciudad de México en el lejano año de 1970, Los alrededor de 600 campesinos que forman el campamento, entre niños mujeres y hombres, acusan directamente al actual senador Dante Delgado, quien fuera gobernador de Veracruz entre 1988 y 1992, de haberlos despojado injustificadamente de 2.000 hectáreas de terreno y de haber encarcelado a 350 campesinos en 1992. También acusan a Patricio Chirinos Calero y al ex subsecretario de gobierno, Miguel Ángel Yunes Linares, por la desaparición de algunos dirigentes campesinos.

La batucada termina y los campesinos se enfundan en textiles otra vez, se forman, ha llegado la hora de compartir alimentos, cada uno con su plato esperan pacientes en la fila su turno para disfrutar del consomé que las compañeras prepararon, tarea que tienen encomendada desde hace mas de 72 meses en las diferentes sedes que la organización ha ocupado… Taponeo de música mis oídos con fluido rosa: “Kicking around on a piece of ground in your home town, waiting for someone or something to show you the way”

Nuestro México de por sí surrealista está acostumbrado a los desnudos y no me refiero al encuere masivo del fotógrafo estadounidense Spencer Tunick en el Zócalo hace más de un año… Los lideres mal intencionados y corruptos se despojan cínicamente de sus ropitas y caretas en un enorme table dance político nacional diariamente: “The time is gone the song is over, thought I’d something more to say” remata el Pink Floyd.

About Koyote Lagañas

Licántropo rabioso, onanista impúdico y vouyerista, nihilista introspectivo, hiperquinetico distimico, sobreviviente lunático de cráteres espirituales… Aullador afónico color morado, carnívoro onírico selenita.