Mil grullas, de Yasunari Kawabata: la contemplación como ejercicio

GrullaLas culturas orientales practican cotidianamente la paciencia que nos falta a los occidentales. Han sido capaces de asimilar las nuevas tecnologías, los adelantos científicos, las innovaciones estéticas… En muchos sentidos van, incluso, un paso adelante. Aun así, han sabido mantener una calma indescriptible, difícil de comprender: hay que ver los extensos jardines de guijarros que hay en los templos budistas, o las fuentes, o los bosques. Para saber que el tiempo se puede comprender de maneras muy distintas hay que ver las altísimas escaleras que llevan a una pagoda (en las grandes ciudades ya casi no hay escaleras: todo es eléctrico y automático; ¿a dónde va todo ese tiempo que ya no usamos para subir escalón por escalón?).

Si alguien no sabe esto, no puede comprender Mil grullas. Es una novela, sí, pero no como cualquier otra: mientras que el lector occidental espera que sucesos y peripecias construyan una trama interesante, o que la psicología de un personaje lo conmueva y avasalle, lo que Kawabata produce no hará sino sorprenderlo. Pocas cosas suceden en este libro, poquísimas. A veces el tiempo se detiene o, mejor dicho, se suspende, para ceder el foco al puro ejercicio de la contemplación. Mil grullas está constituido por pañuelos de seda, jarrones antiguos, tazones para té, cuerpos de mujer, cicatrices y rostros que encierran un misterio o un pesar. Se insinúa apenas un conflicto, se dan algunos antecedentes, se presenta con un par de trazos una acción… De pronto, y sin poder percibirlo, la lentitud del tiempo y la belleza de los objetos y las tradiciones lo abarcan todo. Los pensamientos y las emociones se nombran en una palabra o dos y, de este modo, adquieren un sentido excepcional. Se vuelven, diríamos, casi tan palpables como las cosas mismas.

Claro que hay que tener en cuenta todo un mundo: los conceptos de honor, tradición y moralidad de la cultura japonesa no necesariamente son iguales a los nuestros. El peso de cada palabra de Kawabata está dado por siglos de tradición. Sin embargo, Mil grullas es un libro entrañable por lo que describe y evoca. Más allá de nuestra efímera percepción.

About Nora De la Cruz

Lectora.