Ninel, perdónanos…

La noticia simpática de la semana pasada fue que doña Ninel Conde decidió cerrar su cuenta de Tuíter y Feis por agresiones hacia su personita y a lo que de ella emana, y yo me pregunto desde entonces… ¿hace bien Ninel? Sinceramente creo que no, pues hoy por hoy la chava es más que popular no sólo por el cuerpazazo que se carga la muy bruja (tómese como un exabrupto ardido), ni por sus singulares dotes histriónicas – sean las que sean – ahora mismo Ninel es toda una personalidad y musa inspiradora de miles de personas que no dejan de crear chistes de todos los colores y sabores sobre ella.
Supongo que debería uno ponerse en su lugar para dimensionar lo gacho que puede ser que te consideren una bruta esférica a nivel nacional, mas creo que yo en sus exotiquísimos zapatos, hubiera contratado un buen mercadólogo para explotar esta situación a mi favor, y así volverme – además de terriblemente famosa y popular – encabronadamente rica, es decir, multi-chorro-mega-millonaria. Algo me dice que sí se puede.
Tomemos ejemplos de personajes que son famosérrimos a costa de sus ocurrencias – o pendejadas – que han hecho reír a mucha gente en diferentes generaciones. Sin ser muy docta en tema de televisión o cine, podría recordar a Leslie Nielsen en sus excepcionales películas como la serie “¿Y dónde está el policía?” con sus respectivas secuelas, o “¿Y dónde está el piloto?”, la parodia de El Exorcista (¡Oh Gran Peli!) “¿Y dónde está el exorcista?”, entre muchas otras más. A lo que voy es: quien vio cualquiera de las películas que hizo el señor Nielsen durante su época cómica no podrá negar que las pendejadas que decía y hacía eran fantásticas e hilarantes. Y quién no recuerda a su “novia” doña Priscila Presley, harto hermosota, participando alegremente en el bello oficio de hacer reir, ella es un buen ejemplo de señora guapotota, malita como actriz, pero bien dispuesta a cooperar no obstante sus limitaciones en el campo actoral. Y no le salió nada mal, ¿quién iba a juzgar su calidad interpretativa, si la historia y su imagen ayudó a obtener un resultado estupendo?
Por otra parte tenemos al famoso Mr. Bean, allende a la mar océano, que me recuerda mucho a otro histrión de lo absurdo: Peter Sellers. Para mi gusto, y sin ser super fan de ninguno de los dos – de hecho cometí la imprudencia de comprarme la serie de películas de La Pantera Rosa de Blake Edwards, y me arrepentí como nunca – hay que reconocer que explotan cabalmente sus dotes físicos y actorales para hacer reír.
Regresemos a América, y repasemos ahora al gran grupo argentino Les Luthiers, genios todos ellos, magníficos todos ellos, amos y señores de lo simplote bien manejado, bien hechecito, y bien ejecutado. Sin dejar de ser sumamente localistas nos hacen reír a todos los hispano parlantes… vaya que si hacen carcajear estos maestrazos. Vámonos al Caribe y gocemos de la parodia y el gratísimo humor cubano de Virulo, y aterricemos finalmente en México para reír con don Andrés Bustamante, don Eugenio Derbez, la espectacular María de todos los Ángeles, bueno, bueno… y las chavas que se me escapan. Bueno, pues todos y todas, si no son autores de su propio material, han tenido a alguien o alguienes que les escriben pendejadas, y ellos las interpretan.
En resumen, si yo fuera el esposo de Ninel, estaría contratando a cualquiera de estos últimos fulanos para que manejaran a mi mujercita, crear un concepto, y lanzar toda una campaña, imagen, y lo que sea necesario para que la banda siga haciendo chistes y apuntalar más y mejor su fama, además hacerle ganar más y más dinero, mientras todos nos seguimos divirtiendo… ¿no?
Supongo que a Ninel no se le ocurriría nunca esto, pero… ¿y el marido? ¿qué no tiene manager? ¿y los publicistas???
Voy a contar una anécdota: un buen día un señor muy bragado, cuate mío, a propósito de algún evento que promocionaba Maribel Guardia me comentó: “Qué no daría por tener una cita con la Maribel… lo que no le haría… “ insinuando que la suertudota la podría pasar muy bien con él. JA. Entrados en gastos yo le contesté que si tuviera de repente frente a él a la mujersotota que es doña Maribel Guardia y le dijera “Haz conmigo lo que quieras, papacito… ¡soy tuya!” con toda seguridad él abriría los ojotes grandotes grandotes, abriría la boca, se haría pipí como cachorrito nervioso, y finalmente se desmayaría o le daría un síncope. Me da la impresión que mucha gente se mofa de Ninel – que también, se pone de pechito… bueno… de pechote, y que se lea en el sentido que se quiera –por puritito ardor, las viejas porque no estamos tan buenas como ella, y los machitos por que no podrían aspirar a tener una vieja como ella, no obstante la brutez.
En fin, ojalá y el marido, o el manager, o el representante del Bombón Asesino tome cartas en el asunto, esa mujer es una mina de oro.
Y como dijo el filósofo de Güemes, cuya escuela sigo con humilde devoción: hasta al más tarugo hay algo qué aprenderle… también recuerden que todo dura hasta que se acaba, y ojalá nos dure mucho la Ninel, pero bien manejada para conservar a alguien que nos haga reír, pero gustosa… ¿Qué no?

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