Regresa La Guapacha Pagüer

 

(La entrevista realizada a Machingon se expondrá en dos entregas)

Entrevistador: Iván Rivas

Fotografía: Nym

Asistencia: Jorge Arturo Méndez

Agradecimiento especial a Juritco Carranza por su edición fotográfica.

 

 

 

Hablar de Machingon es recordar la historia de cinco tapatíos con muchas ganas que se reúnen a luchar a dos de tres caídas sin límite de tiempo para forjar su propio camino en la música.

Era un lunes de marzo cuando nos encontramos, y los Machines estaban puntuales a la cita, rodeados de un aire coyocanesco que parecía de domingo. Así comenzó nuestra charla:

 

-En entrevistas anteriores se les ha preguntado sobre sus orígenes y sabemos que pasaron por varias etapas pero, ¿cuándo decidieron formalizar Machingon?

Dr. Kumbia: De hecho, desde hace más de ocho años ya teníamos el nombre pero realmente no estaba muy definido lo que se quería hacer en la banda. De ocho años para acá estamos los que somos ahorita en el disco y fue cuando nos comenzamos a entender. Vimos a quién le gustaba un género fulanito. Por ejemplo: a mí me gusta mucho Los Ángeles Negros, la cumbia grupera, pero también me gusta mucho el power metal. Por acá, al vocalista Pablito Makabrito le gusta mucho el heavy. Entonces empezamos a combinar eso con la onda siendo conscientes y cautelosos de qué íbamos a meter. Así le hemos hecho hasta ahorita que ya salió el nuevo producto.

 

-Desde que nace Machingon los vemos con el rostro cubierto. ¿Por qué los machines usan máscara?

Todos: Por feos.

Mascarnita Sagrada: Estamos bien feos. No vamos a pegar con esta piche cara, ya con la pura máscara dice: “¡mexicanos, están gorditos y curiositos!” La idea fundamental es esa, nos veíamos bien madreados y dijimos: “pues hay que taparnos la cara, ¿pero con qué?, pues con mascaras de luchadores”, porque nos gusta la lucha libre mexicana y queremos decir que somos mexicanos.

 

-¿Quién se encargó de los diseños su segundo rostro?

Pablito Makabrito: La mía nació de un luchador local que era un amigo mío, yo ya le hice mis adaptaciones pero sigue siendo la de él.

Dr. Kumbia: En mi caso, me la prestó un luchador local, de hecho, él nos hacia las máscaras pero después perdió la máscara y yo seguí usando su modelo. Por respeto, mejor la cambié completamente.

Mascarnita Sagrada: Igual la mía, agarré un diseño y la descompuse completamente. Y ya.

 

 

-Con este nuevo álbum se vuelven a poner en la jugada del rock mexicano ¿cómo se ven frente a otras bandas?

Mascarnita Sagrada: La distinción que tenemos frente a las demás bandas es no cerrarnos a un solo género ni encasillarnos en un género como banda. Tenemos esa ventaja que al tener fusiones con ritmos diferentes, te podemos tocar sin ningún problema una canción súper melosa, súper romántica, tipo Los Solitarios, y la siguiente canción que escuches es una rola súper ponchada a estilo Pantera con unos requintos tipo Iron Maiden. Puedes escuchar una cumbia, un surf y, de repente, un merengue, o volvemos otra vez al heavy con hardcore. Es nuestro estilo al que por las dificultades de la explicación le nombramos Guapacha Pagüer. Pero es bastante curioso, para conocer al Machingon tienes que escuchar todas las rolas y verlos en vivo. En una canción no metemos lo mismo que estamos metiendo en otra rola, entonces para conocer bien a la banda tiene que escuchar cada rola y analizar cada canción.

 

-¿Cómo describen su sonido, la Guapacha Pagüer?

Mascarnita Sagrada: Es esa canción que tiene ese toque para bailar pero también provoca el slam, brinco y putazo. Puedes escuchar una rola y decir que es el guacarrock, con otra rola el chuntarismo; a lo mejor haces una comparación de las once rolas. Pero al final te das cuenta que una misma banda te está tocando once estilos en un disco, luego sacan otro disco y están sacando otras once que ahora las puedes comparar con Pantera, Iron Maiden, Los Ángeles Negros o con una banda romántica, la tecno banda, la cumbia, el merengue y el hard rock.

 

-Cuando surgió la Guapacha Pagüer ¿fue por generación espontánea o lo planearon?

Pablito Makabrito: Estuvo bien botana porque no fue algo planeado. Como ya todo está hecho, mejor dijimos a mí me gusta esto y a ti esto, luego lo echamos todo a la licuadora. Por eso nosotros no tenemos que seguir una línea en cada disco, al final todo nos vale madre y hacemos lo que queramos.

 

-Si en Guapacha Pagüer podíamos ver las fusiones musicales ahora con Machingon… que nunca, su música es todavía más atrevida. ¿Son espontáneas sus fusiones?

Mascarnita Sagrada: No es tan espontáneo. Lo que pasas es que sí es un poco difícil definir quién es el que le pone el toque cumbiero o el toque metalero pero de repente se ha dado el papel musical de cada integrante.

 

-¿Cómo van surgiendo las fusiones?

Mascarnita Sagrada: Por ejemplo, ya sabemos que si queremos hacer alguna balada tenemos que hacerla sonar ponchada porque la voz de Pablito es de berrido, entonces nos preguntamos: “¿cómo hacer una rola romántica con berrido?” Es cuando empezamos a maquinar y a imaginarnos cómo chingados le vamos a hacer, al final de cuentas pues creo que el resultado ha sido bueno. Y eso es en todas las rolas, de repente, vamos a hacer una rola y le metemos una basita de merengue pero le ponemos un riff de guitara y vamos haciendo que encaje. Para esto, obviamente, como decía aquí mi compañero el Dr Kumbia, han sido ocho años, o sea que nos es realmente una banda nueva sino, más bien, apenas se está dando a conocer, que es distinto.

 

-Y para completar las fusiones musicales nos presentan desde letras chuscas hasta amorosas. ¿Quién se encarga de las letras?

Pablito Makabrito: Yo me encargo de darle el color a las letras del Machingon.

 

-¿Son producto de la inspiración o salen de la anécdota?

Pablito Makabrito: De las dos, pero más de la anécdota. La neta, esa de “Good chichis” del primer disco es un buen recuerdo. Son muchas experiencias mitos y personajes urbanos de Guadalajara, que el justiciero chiludo, que Benito Camelo…

 

-¿Entonces tuviste experiencias con Benito Camelo?

Pablito Makabrito: ¡No, no, no! Yo lo conozco, puede que sea mi amigo o tal vez puede que sea yo, puede ser cualquier persona o puede que sea una autobiografía tal vez.

 

-Por otro lado ¿qué tan importante es que en la Guapacha Pagüer suenen rolas para las mujeres?
Pablito Makabrito: Tenemos nuestras rolitas para ellas, es sin ofensa como decir un halago: “qué bonitas nalgas”, no tienen nada de malo. Lo malo sería que pasara una muchacha y que los albañiles se pusieran a trabajar, mejor que pase y le chifles.

 

 

Continuaremos hablando sobre su nuevo disco Machingon …QUE NUNCA.

About Tenochca

Poeta en tiempos difíciles, exhumado y muy ocupado. Ha desarrollado su obra poética dentro de un viaje astral que lo ha llevado a experimentar formas y significados. Hoy, desilusionado de su única realidad, decidió poetizar lo que pinta decadencia. Actualmente es estudiante de las licenciaturas en Lengua y Literatura Hispánicas y Filosofía, ambas en la Universidad Nacional Autónoma de México, campus FES-Acatlán.