Ryder

La editorial Textofilia lanzó su nueva colección llamada Hogarth como la editorial creada por Leonard y Virginia Woolf donde publicaron personajes muy importantes del modernismo en lengua inglesa. Y precisamente esa es la idea de esta colección, rescatar obras de gran calidad pero que habían quedado olvidadas por la falta de traducción.

Es el caso de Ryder, de Djuna Barnes, esta escritora norteamericana que formó parte del movimiento modernista norteamericano, y participó de manera activa en el movimiento feminista, toda su obra tiene como base la posición de la mujer ante una sociedad opresiva, patriarcal, oprimida y sin oportunidades.

Sin embargo la vida de Djuna Barnes fue más cosmopolita, a la manera de Virginia Woolf ella intentaba experimentar con todo lo que se pudiese experimentar, conoció a grandes personalidades durante sus viajes a Europa de entre estas destacan Ezra Pound y James Joyce, visitó Paris en la época plena de las vanguardias cosa que influyó determinantemente en su obra.

Escribió durante toda su vida, tiene varias obras de teatro como she tell her daughter y An Irish triangle que son prácticamente desconocidas en español, su obra en prosa también es muy rica comienza en 1915 con El libro de las mujeres repulsivas y tiene su cumbre con Ryder de 1928 .Cabe decir que esta edición de Ryder es la primera que se hace en lengua española de esta obra.

La novela se trata precisamente de los Ryder, la familia de Sofía, una mujer muy particular que tuvo que cargar con su hijo Wendell y que luego tiene que lidiar con las vicisitudes de las mujeres de su hijo, la lucha entre la esposa legítima, Amelia, una mujer inglesa que va a América ya como esposa de Wendell y la amante, ate la descuidada que termina siendo adoptada en la casa de los Ryder y que entonces conviven todos en el mismo espacio con constantes roces entre todos.

Esta familia es muy particular no sólo por la cuestión de la poligamia sino por su visión de mundo, la forma en la que rompen con el esquema rígido de la sociedad norteamericana que siempre ha sido intolerante ante lo que es diferente a ellos y que cuando aparece esta novela está en pleno la sociedad victoriana con todas sus trabas para la libertad del hombre y sobre todo la opresión hacia la mujer.

La crítica que se desprende en cada capítulo es de lo más mordaz, el humor es completamente negro juega con cuestiones sobre todo sociales y que tienen que ver con el modo en que viven las mujeres, como son explotadas como máquina de maternidad y que sin importar cuanto puedan sufrir con los hijos deben tenerlos porque esa es su única función en la vida.

Sin embargo no todo es humor, trata temas tan delicados como la violación con extrema crudeza, los efectos de este acto de abuso están retratados de una forma muy cruda, diría en mi camino por la literatura no me he encontrado una reacción tan cruda y a la vez tan consciente de lo que significa ser invadido en su ser.

Es una novela experimental aunque entiéndase por experimental como diferente, de ninguna manera debe entenderse como algo improvisado, cada capitulo es diferente de los demás en cuanto a la forma; cada uno tiene un estilo de escritura y presentación diferentes, y tratan determinado tema de la vida de los protagonistas.

No se limita a un relato en prosa a la manera tradicional, están presentes canciones de cuna, que parecen más bien para producir pesadillas por la crudeza de los temas, hay poemas, y por momentos aparecen diálogos a la manera de una obra de teatro, así mismo dentro de la forma de prosa, combina diferentes estilos, las descripciones son concisas es en verdad un deleite a la lectura.

Comienza con una serie de capítulos donde se conoce la historia de Sofía y como se conocen Amelia y Wendell, pero están puestos de forma fragmentaria a la manera de un cuadro prerrafaelita dónde las mujeres ocupan el centro del cuadro con sus inquietudes y esa mirada siempre misteriosa.

Sin embargo rompe con la visión un tanto idealizada de los prerrafaelitas pues retrata a las mujeres tal y como son, tanto en sus sentimientos como en sus cotidianidades, la forma en la que sobrellevan el mundo que las tiene encadenadas a una existencia controlada por la sociedad que no pueden realmente hacer lo que ellas quisieran hacer.

Otra parte muy importante de la crítica es la crítica a la religión, pero no niega la existencia de un Dios, a través de Wendell da una crítica severa a la forma en que son educados los niños en las escuelas eminentemente religiosas y a la forma en que esta institución rige la vida social de la gente, y reprime a todo aquél que no vaya de acuerdo con ella.

Esta familia vive fuera de ese orden y sin embargo las mujeres están también atadas, Amelia y Kate están atadas a un hombre que lo único que hace es producir hijos por montones y da como resultado una obra un tanto amarga pero que más allá de eso es una obra que vale la pena leer.

Las críticas de la obra aunque fueron hechas en los años treinta siguen muy vigentes, las mujeres siguen atadas a una existencia dónde ser madre es su único fin y si no cumplen con la norma son discriminadas, y esta obra tiene como objetivo denunciar ese sistema patriarcal que ahorca la vida de las mujeres y de allí su gran valía.

 

Ryder. Djuna Barnes. (col. Hogarth; num 2) México, Textofilia, 2011.

About Athanasius Pernath

Orgullosamente mexiquense y estudiante de la UNAM, lector de toda la vida y de todo lo que se deje leerse, admirador de Pablo Neruda y Jorge Ibargüengoitia. Participante de la causa libertaria, creo que el mundo se puede cambiar desde el interior de cada uno de nosotros y sobre todo, lucho para erradicar la injusticia. Aficionado al cine y a los Diablos Rojos del Toluca.