Vida, pasión y muerte de un anarquista

Un gran poeta, el ineludible Jaime Gil de Viedma, decía que de todas las historias la más triste sin duda es la de España. Esa verdad se concentra en la vida y obra de uno de los más grandes revolucionarios e ideólogos que tuvo: la de Buenaventura Durruti.

Durruti nació en un pueblo de León, en la estepa castellana que también vio nacer a otro gran soñador, el poeta León Felipe Camino. De padres humildes, Buenaventura cursó apenas los estudios primarios y después trabajó como ayudante en una mina, como obrero del ferrocarril del norte…

Participó desde muy joven en movimientos obreros. Luchó contra la injusticia, contra la desigualdad: incluso amigos suyos narran como tomaba por asalto el huerto del rico del pueblo donde vivía para después repartir la fruta entre la gente. Ese era su gusto.

Después lo llamaron los ideales revolucionarios. Y es que parte de la España de ese tiempo vivía en la miseria: mujeres y niños trabajaban en jornadas extenuantes, la riqueza se concentraba en unos cuantos. Hay gente que nace con el corazón en los ojos, que es muy sensible, que no puede soportar el dolor de los otros: así era Durruti.

Durante algún tiempo asaltó bancos para ayudar numerosas causas, desde la revolución asturiana hasta la fundación de escuelas de carácter anarquista en Galicia o Andalucía. Decía su madre que ella no entendía cómo decían que robaba grandes cantidades de dinero, si cada vez que Buenaventura regresaba a su casa tenía que remendarle los pantalones.

Cuando comenzó la Guerra Civil, fue Durruti uno de los primeros en organizar milicias que primero tomaron Barcelona, luego Catalunya y se aprestaban a tomar Aragón. Los republicanos, fascistas y comunistas veían en él un peligro constante. La suya fue la única columna que nunca retrocedió durante la Guerra Civil.
Tuvo una relación cercana con otro gran héroe olvidado a propósito por la historia oficial, Lluís Companys. El President quería la independencia de Catalunya, Durruti deseaba instaurar el comunismo libertario en toda la Península. Ninguno logró su objetivo.

Dentro de los pocos libros que se pueden conseguir sobre la vida de Buenaventura Durruti en México, El corto verano de la Anarquía, de Hans Magnus Enzensberger, es quizá una de las biografías más fiables de un hombre que como tener, no tuvo ni historia. Su vida fueron sus hazañas, sus pensamientos, sus obras, su leyenda. Y es que la gente que en verdad tiene ideales, no tiene mucho espacio para más.

 

El corto verano de la anarquía. Vida y muerte de Durruti

Hans Magnus Enzensberger

Editorial Anagrama, 276 pp. $135 en el FCE, Gandhi y otras librerías.

About Ikurrin Beltza

Cuando nació ya tenía 13 siglos de edad. Habla el lenguaje de las piedras, es la última seña de una raza cautiva; la oscuridad del cine y la calma de los silencios son su estandarte y su medio. Visita http://laberintosonoro.wordpress.com